Mostrando entradas con la etiqueta Aimé Césaire. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aimé Césaire. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2008

Iswe Letu: Abominando de la mera Espectación

Empujados a la Revolución.

Por Iswe Letu

Somos millones. Asistimos de espectadores a una de las crisis periódicas del capitalismo, que ya mentara Marx (D. Carlos), que no hemos provocado. Así mismo, fuimos testigos, hace pocos años, de una guerra que, obviamente, no originamos. Y hasta la encontramos hermosa, con sus fuegos de artificio y todo. Eso si, nos ocultaron los cadáveres y los heridos, el dolor y el llanto. Como ahora apartan las angustias de la crisis en millones de personas que no llegan (no llegamos), apenas. a fin de mes con los dineros, que sudan (que sudamos) la gota gorda y negra para pagar las hipotecas de casa, coche, muebles... Y, encima, tienen (tenemos) que comer todos los días.

Hemos dicho que somos espectadores, porque lo somos, de las idas y venidas de los culpables de esta crisis, de los cierres o quiebras de bancos, de como unos se engullen a otros, oímos las alternativas para evitar esos sobresaltos, escuchamos, atónitos, como maniobran, descaradamente, para sacarnos (robarnos) el dinero de nuestros bolsillos, ya de por si, estilizados y exíguos, con el fin de salvarse ellos (los ricos del mundo) de una crisis que han parido. Y nos quedamos parados ante esa monumental rapiña.

Si, somos espectadores. Estamos paralizados. Y nos gustaría deciros, y decirnos, con palabras del gran poeta Aimé Césaire: "Guardaos de cruzar los brazos en actitud del espectador, pues la vida no es un espectáculo, un mar de dolores no es un proscenio, un hombre que grita no es un oso que danza".

Nos tienta la Acción (por eso escribimos), porque, efectivamente, la crisis y su cortejo de angustias, dolores, gritos, no es una escena circense; más, para ser actores de esa Acción, necesitamos un bagaje ideológico, organización, un programa, armas... que no tenemos; aun así, lo repetimos, nos tienta la Acción, nos atrae la Revolución, nos concita la Rebelión, nos zarandea la Protesta...

De momento, solo poseemos la Rabia. Y algunas alternativas o soluciones, ante lo que se avecina, como por ejemplo: nacionalización de los bancos y grandes empresas para que, así, sus depósitos sirvan a pequeñas y medianas empresas, a los trabajadores asalariados, al pueblo en general; pero no nos quedamos ahí, sino que abogamos porque los culpables sean juzgados y castigados con cárcel, y allí se pudran.

Tenemos que reconocer, eso si, que, esto, huele a 'rancio' socialismo revolucionario, a comunismo. Pues si, abogamos por ese 'rancio' socialismo y comunismo. Rancio, claro, para ellos, para los mandamases del orbe que manejan el cotarro a su servicio y que, seguramente, agitarían estas alternativas como si se fuera cernir sobre los trabajadores el fantasma de la expropiación de toda propiedad; nada más cierto: de lo que se trataría es de que, este socialismo o comunismo, revolucionarios, les quitaría esas angustias de finales de mes, del miedo al paro, al hambre, viéndose libres de la coyunda del capital.

En fin, ha habido algunas tímidas manifestaciones de protesta en contra de ese enorme ladronicio que quieren perpetrarnos. Poca cosa. Por ahora. Tal vez, quizás, a lo mejor, se vaya extendiendo, por la aldea global (de la que nos hablan), esa tendencia revolucionaria, esa inclinación a la rebelión, esa protesta contra el poder establecido... que ahora nos tienta a nosotros.

De momento, solo somos espectadores dolientes ante esas idas y venidas de los provocadores de esta crisis. Millones de espectadores los miramos. Miles de millones. Por el contrario, ellos son unos pocos. Algo es algo. Alguna conclusión sacaremos.

viernes, 30 de mayo de 2008

Aimé Césaire: 'Con todas sus fuerzas'

Con todas sus fuerzas el sol y la luna se estrellan,
los luceros caen como testigos demasiado maduros
y como una lechigada de ratones grises.
No temas nada, prevé tus crecidas aguas,
que si bien se llevan la ribera de los espejos
han salpicado lodo en mis ojos,
y veo, veo terriblemente, yo veo
que de todas las montañas de todas las islas
sólo restan los pocos dientes cariados
de la impenitente saliva de la mar


*
Aimé Césaire
MARTINICA

1913-2008

martes, 18 de marzo de 2008

Jean-Paul Sartre: Mas sobre la negritud

Jean-Paul Sartre dice:

"Y si el sacrificio, un día, se consuma, ¿qué ocurrirá? ¿Qué ocurrirá si el negro, despojándose de su negritud en provecho de la Revolución, ya no quisiera considerarse sino como un proletario? ¿Qué ocurrirá si no se deja ya definir sino por su condición objetiva? ¿Si se obliga para luchar contra el capitalismo blanco, a asimilar las técnicas blancas? ¿La fuente de la poesía se agotará? ¿O bien el gran río negro coloreará, a pesar de todo, el mar en que se lance? No interesa: a cada época su poesía. en cada época las circunstancias de la historia eligen una nación, una raza, una clase, para retomar la antorcha, creando situaciones que no pueden expresarse, o trascenderse, sino por la Poesía. Y ora el impulso poético coincide con el impulso revolucionario, ora divergen. Saludemos hoy la posibilidad histórica que permitirá a los negros, como dice Césaire,


"lanzar con tal rigidez el gran río negro que los cimientos del mundo serán quebrantados." (*)

Jean-Paul Sartre en 'Orfeo Negro', página 105 del libro 'El negro y su arte' que consta de dos partes; a saber: una 'El negro danzarín y cantor' (en el índice 'Extasis en negro') de Bertrand Wolfe y otra 'Orfeo Negro' de Jean-Paul Sartre; traduce Bernardo Guillén. Editorial Deucalion, Buenos Aires 1956, en la colección 'Todo lo nuevo'.

Este párrafo lo cita C. Wauthier en su obra 'El África de los africanos' en la página 328, líneas 27 a 44.


(*) pousser d'un telle raideur le grand cri nègre que les assises du monde en seront ébranlées