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miércoles, 10 de octubre de 2012

Mohamed Khair-Eddín: El rey (*)


Por si algun@ le interesó los trozos del poemario 'Nausea Negra' versionados libremente por mi, reproduciré, aquí, los fragmentos del poema 'El Rey' tal y como los tradujo el insigne cubano Rogelio Martínez Furé y tal como aparecen en el libro incluso con mayúsculas, separaciones, cursivas y puntos suspensivos.

.................................................................................................
como tu estatua remodelada en mi cal

arranco los clavos de mi cuerpo demasiado alto para ser llorado
doy mi sangre hasta quemarme
tus lunas eróticas estallan en mi ruta
mordidas por perros
tu trono rueda abismo de atentados sobre el yelmo de las nubes
y azota tu espalda de lechuza en mi ventana
..................................................................................................
por las yeguas de tu juventud
por los rápidos de Nigeria y las flotillas del canto de Ifni
por los mármoles de los palacios de combate en tiestos de lynch sin grietas
el lider de los cavadores de abismos
te da una muerte mas cortante que la navaja de las olas

por tu barbada de mil patas y de Vesubio con salamandras
por tus husmos lleno la risa mural de Marrakech
por los platos donde comes mi frialdad y mi cirrosis
por tus trigos sarracenos con flor de llamas
de tu toga
desciendo
alto
toco a muerto por el rey que muere en las palmas de mis manos
por el rey cuchicheando en los invernaderos del estanque
.....................................................................................................
tú nos ataste al ramo marchito de antes del diluvio
tú nos convocas a querellas hipotéticas
tú nos amnistías y rascas nuestros rostros con reproches
mudo mudo como el agua de la muerte
como un disparo en el corazón de mi corazón
tú nos secuestras

mi mesa quedó desierta mi familia que es la de los arácnidos
y los saurios invadió tus ojos desérticos
y el Mosquito se bebió el mar delante de los Ransés de tu rayo

rey censurador
rey ventisca de aguja en hilo de hilo en aguja me cubres
con una nube de langostas de la que mis gritos se recuerdan
vuelvo a encontrarte en una trinchera de Hitler redactando
las peripecias de tu cabalgata de onagros y de insidiosas crecidas
aguacero vasto entonelando la desesperanza de los amaneceres desplomados

rey tirador
y la roja savia pone una corbata al cedro
y el río repite la sed y el hambre
de la mujer que pare cólicos
encima de un corán depuesto hez agusanada en la esclusa de mi fuga
y los pueblos se frotan las caderas contra los setos del pie de tu vanagloria
y digo nombres de báraka y de sufrimiento agazapado entre las hojas del otoño
nombres de la fuente que el muecín descubrió en la onza sin hablar
que me ofreces
oculto mal mi soledad
nombres de laurácea aurífera
nombres de cavernas neurasténicas
y porque mis cabellos desentierran la catástrofe
en la calle difundo tus nombres de viruela
perfumada con gotas de noctuela

pero tanto peor tiempo de ranúnculo halando el pantano
tanto peor si saquean las venas de mi piel asesina
sabiendo que sobrevivir a la réplica es playa donde se apoya la mañana para recobrar su salud de águila
cabezas hechas rodar por los cuchillos de mis vértebras
ciudades en tambores
y bodas quizás piensa la arena
de hombres en
mis rosetones y mis pestañas de Kol

no obstante que un hipo de rada
silba y toca
mi voz
al rey de avería en sarcófago
lo aplasto animal ya desde el Ombligo
apaleado de eclipse
contra el plano muy verde de mi silencio
donde el sueño escucha al sol

ni rey
ni furor
sino este poder de un día mudado en sismo
naufragado
entre la negra leche de mi palmar

__________
(*) Fragmentos de 'Le roi' (Les Temps Modernes. París. No. 248, enero de 1967; Brive, Éds. Jean Paul Michel. Aparecidos en la antología 'Diwan africano. Poetas de expresión francesa'. Selección, traducción, prólogo y notas de Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura. Palacio del Segundo Cabo, O'Reilly Nº. 4. Ciudad de La Habana, Cuba.

Mohammed Khaïr-Eddine (*): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -y 8


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -y 8

Conspiré contra mi memoria. Puede que la encuentre vacía,
enmohecida en odre de mendigo, ahora que, hasta los tibios
rayos, llegan a mi piel encaramados en helados latigazos.
Me desprenderé de esa argamasa dolorosa de la vaciedad.
Seguiré a ese muchacho solitario que no regresa jamás,
sino que elabora sin mas la muerte con lagartos rechisecos.
El día menos pensado violaré el ojo que me oculta el mar.
Salvo la mezcla móvil él me aborda en los curvos meandros.
Sobresalgo breve. La frente se extiende hasta las burbujas.
Hace imagen en la frase arterial donde el agua se arremolina.
Voy escamando mi fiebre y, pálido de muerte, me explico.
Me explico, pormenorizadamente, por sextantes y quijadas.
Si me senté fuera de mi arboladura fue para contemplarme.
Permitanme que me confunda, que me subleve, derrotado.
Dicen los guarismos: prolifero en el huevo, ruedo, me paro.
El aguacero eterno de las sorpresas me consagró jardinero.
Instalo en otra parte, generoso, la abierta claridad del mozo.
En otra parte, cansadísimo, llamo a la mirada somnolienta.
Me acuesto en el vidrio como mi madre me trajo al mundo.
Y cara de palo me cuelga. Aquí acabo yo por fin mi lucha.
Un rey se queda de pie, a pico y pala, barriendo las mesas,
y escupiendo el apocalipsis por miedo a los ahogamientos.
Sapo, al menos ciego, camino muy derecho en mi corazón.
Lo reviento sin ninguna consideración como un forúnculo.

(*) http://en.wikipedia.org/wiki/Mohammed_Kha%C3%AFr-Eddine

http://fr.wikipedia.org/wiki/Mohammed_Kha%C3%AFr-Eddine

http://www.fabula.org/actualites/dossier-mohammed-khair-eddine_10224.php

http://www.bladi.net/forum/23723-khair-eddine-enfant-terrible-litterature-maghrebine/


Mohammed Khaïr-Eddine: Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -7


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -7

Muerte, hiena voluntaria, tu eres lo que reclamo, proclamo.
Acabo hace poco tiempo de desenterrar mis dudas fútiles,
¿es necesario acaso, tal vez, que te pegue, y muela a palos?
Tus inclinaciones, tus gustos, me repugnan, muerte, hiena,
bien conocida palabreja de los idiomas de donde procedo,
sé cincelarte, agravo, mancillo tu perfil, muerte, hiena negra, 
¿pero cómo expulsarte? Ni siquiera tengo poder a repatriarte.
Yo, sin techo, muerte, hiena apestosa, si, lograré vomitarte, 
y te arrojaré y te entregaré averiada a tus incertidumbres.
Mas eres toda ascuas, brasa viviente de mis inquietudes
y la arena en chisporroteos estallaba como puñado de sal.
Hubo que esperarme, si, a que me decidiera a rebelarme.
En tus cóleras, muerte, yo era inocente. El aire me quería.
Yo era mi propio ancestro. Muerte, hiena llena de amuletos,
él es un huracán que iza el sájara por encima de tus cóleras.
Ahora bien, aquí estamos presentes para un raro combate, 
muerte, cadáver en busca de otros cadáveres, asesinados,
¿donde heredé débil cobarde el mundo que es acaso fijeza?
...

Mohammed Khaïr-Eddine: Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -6


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -6

No, no describiré un pájaro
que se lanza, coge fuego.
Acaso no fui mas lejos
que lo que promete un campo
y no hay manos afuera
de sus cuerpos vivos,
ni hay carne que no sepa 
descubrirme uno o dos centros.
Viajaré, me pagaré
diezmos que son mi dolor.
Un día funesto transcurre
mas aprisa que su ruido
y mi sombra se ve aun
como una mancha de aceite.
Mis muertos ya los he visto,
hasta vivido de verdad.
Déjenlos reinventar rocas,
sacudir tierra con sus manos.
Si se marchan, no digan no
lo que los vigilantes dicen.
Pues no saltan su presente,
ni reproducirán fantasmas,
pasan y vuelven a pasar
retorciendo las tinieblas,
rompiéndole las amarras
a un hermoso bergantín
listo ya a doblar la vida.
...

martes, 9 de octubre de 2012

Mohammed Khaïr-Eddine: Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -5



Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -5


El poeta eres solamente tu.
Si, tu, que te vas perdiendo,
precisamente en el tiempo
que la sangre del mundo,
acribillado, herido de muerte,
como ese soldado de 1941
que llama a mi memoria
y no encuentra una salida
mas grande que mi vida
abierta sobre un desorden.
En mi patria, todo este año,
los higos están madurando
hasta... hasta en el peñasco.

Que sangra.

Y he aquí que la habitación
no tiene holgura suficiente.

El poeta, si, solo eres tu.
Precisamente tu, que comes
de las nostalgias del porvenir. 
...

Mohammed Khaïr-Eddine: Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -4


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -4

Un perro se pone a ladrar
en una parte de mi corazón.
Su lengua quiere hostigar
a los que me cogen la vida.
Los que gustan de beber
litros de mi sangre negra.
Un perro quiere rastrear
a los chacales que matan
a mordiscos mi propia vida.
Mi vida, si, toda mi vida.
Que es camella extraviada
en su huida, fuga desértica
donde se va perdiendo
toda mi sangre negra.
Su leche, ¡oh mis ancestros!
Un perro corre con ojos
desorbitados y blancos
de aquella leche perdida.
Un perro que ya no ve
ni huellas, ni caminos
y, sin embargo la calle
gatea hasta la ventana.
Trae de nuevo una miseria
que un servidor fabrica,
ustedes lo harán también,
la sola y única certidumbre.
La camella que decimos
perdió su leche en el yermo.
Tal vez corrió bajo la arena
como el agua del río Draa.
A lo mejor, tal vez, llenó
de mis dolores el océano
con una sangre negra 
que fue leche de camella.
...

lunes, 8 de octubre de 2012

Mohammed Khaïr-Eddine: Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -3


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -3

Mueres mas te acompañaré
por el polvo que te arrastras.
No lograremos los frutos
que estas nuestras miradas
conseguirán resquebrajar.
Caeremos junto al árbol.
Nos daremos a nosotros
ya que nada nos será dado.

Mueres pero sé que serás
un desperdicio primaveral
donde el fruto engordará
hasta la cálida extremidad
de mi mano desprendida
quien siempre te plantará
en el medio de las mareas.
Daremos ese mismo fruto
mas diáfano para el futuro
ya que, nosotros, si, solos,
únicos, nos arrastraremos
hacia el árbol que nos niega.
En su corteza hallaremos
un itinerario misterioso
que estas manos ignoran.

Mueres y estoy desnudo
entre esa yerba insaciable
que me adelgaza y nos afila.
Juntos nos lava de la roca.
Nos arrastramos unánimes
hacia el árbol que tiembla
para recibir la postrimera
gota de tu sangre negra
y dar al futuro ese fruto,
tan extraño, para que hable
en labios de miles y miles
de inocentes asesinados
en nuestra sangre negra.
...

Mohammed Khaïr-Eddine: Trozos de Nausée Noire (*) (Nausea negra) -2


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -1

Mi sangre negra mas honda
en tierra y carne del pueblo
preparada para el combate.
Mi sangre contiene mil soles
en el infortunado territorio
donde se envuelve el cielo.
No quiero colores muertos
ni oraciones que se arrastren
por aterrorizados corazones.
Están ustedes aprisionados
entre yo y mi sangre negra.
Responsables de muertes.
Retornados traidoramente
a alguna oscura expresión.
Mi pasado se insubordina
lo mismo que mi estatura.
Fulminantemente. Radical.
Igual al día que reaparece 
goteando negro colorante.
Mi sangre negra. En un cerro.
Los arrastraré por el barro
hecho de mi sangre negra.
Si, si, ustedes y yo mismo, 
antes portadores de mitos.
Mi sangre negra -reiterando-
era como una ardiente leche
de los pechos del desierto.
Y repitiendo: ustedes y yo.
Cual viento irreconciliable.
Dunas y dunas de arena,
eternidades de moléculas,
ahora mismo nos separan.
Porque soy la sangre negra
de una tierra y de un pueblo
sobre los que ustedes van.
Ya es tiempo, ya es la hora
en que el arroyuelo brame,
por haber cargado mucho.
Como una negra serpiente.
Desmigaje piedras y cedros
hacia el mar que lo entiende.
De pie, presente, inmediato.
Ustedes al lado de cadáveres 
por quienes es muy doloroso
mi propio pasado de negro.
Cadáveres cuyos gusanos
todavía no se consumieron.
Yo, precisamente yo, juez.
Juez por haber sido víctima.
Porque ni sangre negrísima
corre en manantial por la tierra
y por el fondo de mi pueblo. 
Únicos testigos fehacientes.
Y mi mismo antaño brotado
de la hondura que lo quebró.
...

(*) Versión libre

domingo, 7 de octubre de 2012

Mohammed Khaïr-Eddine (*): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -1


Mohammed Khaïr-Eddine (Mojammed Jáir-Eddín): Trozos de Nausée Noire (Nausea negra) -1

Esta versión libre de fragmentos del poemario de Nausée Noire de M. Jáir-Eddín no tiene otro objeto que ejercitarme intentando comprender su poesía y de paso dar a conocer a este poeta africano. Y es que poner aquí a Poe, Lorca, Whitman... es un acto sin mérito alguno. Y hay por ahí gente mas cualificada que yo. Además son de sobra conocidos. Sin embargo citar a poetas de los pueblos pobres es un acto de justicia. Creo yo. En cualquier caso, si alguno quiere leerlo en francés o en la traducción que yo he manejado, es decir en el original, pueden verlo en el libro 'Diwan africano, poetas de expresión francesa' de Rogelio Martínez Furé, Editorial Arte y Literatura, Ciudad de la Habana, 1988. Allí, en las páginas 472, 473, 474, 475, 476, 477, 478, 479, 480 y 481, podrán comprobar que está sin puntos ni comas, sin mayúsculas que seguro que es como lo publicó el autor en francés. Que quede constancia de este ultraje misericordioso. Si no quiere alguien que lo cite lo borro y santaspascuas. Está en su derecho.

"Esta mañana el sol está pleno de ardor
(en mi pueblo dicen 'calienta de cojones')
y seguro que habrá acabado el invierno.
Ya se olvidaron sueños emplomados,
y los tenebrosos silos donde se olvida
penetrar el alegre ensueño de la utopía.
Planchada mi vida cual camisa nuevecita.
Mi vida lavada de sus estremecimientos,
de sus temores, del devenir existenccial.
Esta mañana el sol recorta en el vidrio
oros verdes jamás esperados por aquí.
Y caen en mis dos manos temblorosas
los higos de las higueras de Berbería
como en concavidades de los peñascos
que alguien dijo que estaban poblados."

....

(*)http://www.bibliomonde.com/auteur/mohamed-khair-eddine-92.html



jueves, 11 de noviembre de 2010

Amor peligroso: compromiso y responsabilidad


La verdad es que hallar algo que sobreviva con dignidad en medio de una sociedad podrida es ciertamente difícil. Difícil pero no imposible. Aun con toda la podredumbre rodeando a los seres siempre hay algo que puede salvarlos: la esperanza o la inocencia. Y de esto trata Ben Okri en su novela ‘Amor peligroso’ que publicó en España Ediciones del Cobre allá por 1998 y que acabamos de releer.

Ben Okri nació en Minna el 15 de marzo de 1959. Ben Okri es un reconocido poeta y escritor nigeriano que ha desarrollado su carrera literaria en lengua inglesa. Okri pasó sus primeros años de vida en Inglaterra para luego pasar su infancia en Nigeria. Poco después de 1976 volvió a Europa para completar sus estudios universitarios. Flowers and Shadows (1980) fue su primera novela. Al igual que en toda su producción, se puede apreciar en ella un fuerte compromiso con la situación   política de su país y de toda África. Ha ganado varios premios incluyendo el Booker en 1991 por El camino hambriento, el Commonwealth Writers Price, el Paris Review Aga Khan Prize for Fiction, el Chianti Rufino Antico Fattore International Literary Prize y el Grinzane Cavour Prize. Okri está considerado como uno de los mejores narradores africanos de la actualidad. Su estilo, entre lo maravilloso y real, está influido por el realismo mágico sudamericano, pero sin  pertenecer por completo a       dicho estilo. El mago de las estrellas (2007) es su última novela publicada hasta el momento.

Amor peligroso trata de Omovo, un joven de un gueto de Lagos, capital de Nigeria, que trabaja en una oficina de otro barrio de la capital. Y que no le gusta mucho la verdad. A él lo que en realidad le apasiona es la pintura. Desde que llega del trabajo a su calle, en el gueto, prende su pensamiento del lienzo y pinta. Pero para ir y venir del trabajo, todos los días, tiene que salvar obstáculos que, vistos desde las sociedades desarrolladas de occidente, son casi un acto sobrehumano: autobuses atestados a los que hay que subir dando codazos, sufriendo empujones, escupitajos, sudores, apretujamientos… eso… cuando se consigue subir al vehículo, que no siempre se corona esa hazaña; otras veces hay que esperar al próximo bus, con el retraso que supone la espera y arribar tarde a la empresa, lo que lleva aparejado la bronca de los jefes o los comentarios maliciosos de los compañeros de oficina.

No obstante, todos los acontecimientos del vivir cotidiano le proporcionan motivos para plasmarlos en los cuadros. Lo que le paraliza muy a menudo frente al caballete son las dudas del por qué de las cosas: de la miseria del gueto, de las gentes del barrio, de la familia, de la ciudad, de la empresa… en fin, de su país: de Nigeria, su historia, sus tradiciones, sus religiones, sus lenguas, sus guerras tribales… por lo que el resultado final del cuadro es ajeno a lo que en principio quería plasmar.

Esa lucha interior por comprender lo convierte en una isla en medio de un mar nauseabundo, putrefacto, sin que sea consciente de su singularidad; pero si siente un cierto desasosiego. Solo se halla a gusto cuando se reúne clandestinamente con su amada Ifeyiwa. Clandestinidad necesaria al estar ella casada. Ambos son islas en medio de la miseria, la vulgaridad, la violencia, la grosería, el machismo, las ratas, las basuras, las arañas, los lagartos, los chinches, el polvo… todo lo feo y asqueroso que existe en el mundo. Por eso se pierden, en cada cita, por un dédalo de callejuelas huyendo de su calle, del gueto, con la ilusión de poder hablar y amarse en libertad, ajenos a cuchicheos y miradas maliciosas.

El relato se va desenvolviendo en este ambiente, hasta que la brutalidad del marido de Ifeyiwa obliga a esta a abandonar la casa familiar dirigiéndose hasta la aldea de sus padres y, cerca de ella se baja del autobús, en contra de las recomendaciones de las mujeres que van en el vehículo, que le advierten del peligro de andar a pie, de noche, cuando hay bandas de gente armada; a  poco de andar caminando hacia su aldea, cuando ya los olores de la infancia se le metían dentro de ella y la alegría volvía a enseñorearse de todo su ser, la matan.

Casi en paralelo él es despedido de la empresa y se va del barrio a una ciudad cerca del mar a meditar, a salir de sus dudas; retornando al barrio casi como un hombre nuevo, revestido y envestido de responsabilidad y compromiso.

La narración se desenvuelve la mayor parte del tiempo en el barrio, alguna jornada en la empresa, con escapadas a una exposición de pintura, a la casa de algún amigo, al taller de un pintor, a una ceremonia de una sociedad secreta; ocupando una parte importante del libro a la amada del personaje y al marido de esta. Dicha estructura le permite al autor mostrarnos la vida colectiva del gueto, con sus olores, calores y sudores y su vida insalubre;  la corrupción en las empresas; las inquietudes de los artistas como hombres del pueblo; la opinión de los amigos sobre el pasado, presente y futuro de Nigeria; la psicología de la mujer en Ifeyiwa y el machismo y brutalidad con el marido.

Dice al final el autor, en una nota aclaratoria: “En 1981 publiqué una novela titulada The Landscapes Within. Dangerous love (Amor peligroso) tiene origen en esa novela… Yo deseaba escribir una novela que celebrara tanto los pequeños detalles de la vida cuando los grandes, tanto los interiores como los exteriores. Quería ser fiel a la vida cotidiana, pero al mismo tiempo contar una historia que mereciera la pena… Pasaron muchos años hasta que recogí la materia prima, de la cual creció esta nueva obra. Amor peligroso es fruto de una gran inquietud. Espero, por lo tanto haber liberado su espíritu”.

No sabemos si a lo que se refiere es a esa defensa del compromiso y la responsabilidad. Porque eso es lo que hemos sacado en limpio. Un compromiso y una responsabilidad de la persona para laborar por un mundo mejor, por una Nigeria sin guerras, ni corrupción, sin miserias y sin desesperanzas. No es un mensaje partidista, sino un compromiso general contra una sociedad heredada del tribalismo y del colonialismo blanco; una sociedad dividida en clases donde unos, los más, tienen poco o nada y los otros, los menos, nadan en la abundancia. Y esa responsabilidad y ese compromiso de Omovo puede ser un Amor peligroso, como el dedicado a Ifeyiwa. Y una esperanza de poder derrotar a la podredumbre.
  

miércoles, 21 de octubre de 2009

Relectura de 'El Cura' y 'Todo se derrumba'.

Vamos a comenzar a releer dos novelas: 'El Cura' de Eduardo López Bago y 'Todo se derrumba' de Chinua Achebe.
-
'El Cura' de Eduardo López Bago comienza así: "Tenía veintidos años. Acababa de cumplirlos el domingo XI de Pentecontés, día que también era de su santo, San Román, soldado y mártir, cuya conmemoración cae en el 9 de agosto, aniversario de la muerte del arzobispo D. Rodrigo, memorable ccoronista de la batalla de las Navas."
Y termina con las siguientes palabras: "De un solo salta cayó sobre ella. Gracia despertó en brazos de su hermano. No hubo resistencia ni susto.
-¿Eres tú, Román?
-Yo soy.
Entonces en la oscuridad sonrió. Devolvió las caricias. ¿Por qué ni para qué había de extrañar aquello?
Lo esperaba."
----------
En cuanto a 'Todo se derrumba' de Chinua Achebe, el primer párrafo dice así: "Okonkwo era muy conocido en las nueve aldeas e incluso más allá. Su fama se basaba en unos éxitos personales considerables. Cuando era muchacho de dieciocho años había dado honra a su pueblo al vencer a Amalice El Gato. Amalice era el gran luchador invicto desde hacía siete años, desde Unuofia hasta Mbaino. Lo llamaban El Gato porque nunca daba con las espaldas en tierra. Ese era el hombre al que derribó Okonkwo en una pelea que los ancianos convenían había sido la más dura desde que el fundador de su pueblo combatió siete días y siete noches con un genio de la espesura."
-
Y acaba de este modo: "El Comisario se marchó y se llevó con él a tres o cuatro soldados. En tantos años que llevaba trabajando para llevar la civilización a diversas partes de África, había aprendido varias cosas. Una de ellas era que un Comisario de Distrito no debía asistir nunca a tareas tan poco edificantes como la de bajar a un ahorcado del árbol del que colgaba. Tal atención haría que los indígenes le tuvieran poco respeto. En el libro que estaba pensando escribir iba a insistir en este aspecto. Al volver al tribunal iba pensando en aquel libro. Cada día recogía más material. La historia de este hombre que había matado a un ujier y se había ahorcado resultaría interesante de leer. Casi se podría escribir todo un capítulo a su respecto. Bueno, quizá no todo un capítulo, pero en todo caso un párrafo bastante largo. Había muchas más cosas que incluir, y había que ser firme en cuanto a enredarse en detalles. Ya había escogido el título del libro, después de mucho pensárselo: 'La Pacificación de las Tribus del Bajo Niger'.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Poesía de África: Pigmeos

Poesía de África: Pigmeos

La noche está oscura, el cielo negro,
hemos dejado la aldea de nuestros padres,
el Creador está airado con nosotros.

Dios nos ha abandonado.
El creador del sol no nos da vida.
Oh pálida luna,
el creador del sol no nos da vida.

Espíritus del bosque, espectros de la noche,
que durante el claro día,
como el murciélago que chupa la sangre de los hombres,
están colgados de las paredes resbaladizas de las grandes cavernas,
detrás del musgo verde, detrás de las grandes piedras blancas.
Dinos: quién los ha visto, a los espectros de la noche, dinos: quién los ha visto.


Poesía de África: Conjuro contra el espíritu caníbal

Ogiri, ni que cuando vivías comías gente,
¡Ogiri, no te acerques a nuestras chozas!
Hemos visto brillar tus ojos en la noche negra, ¡ay, Ogiri!
Hemos visto tus dientes haciendo kra, kra,
tú que cuando vivías comías gente,
¡ay, Ogiri, a quien nosotros conocemos bien,
no vengas cerca de nuestras chozas!



(Tomado de 'Poesía Libre', número 14; revista de poesía; Ministerio de Cultura, Managua-Nicaragua; año V; marzo de 1985)

jueves, 25 de junio de 2009

Alfa Ibrajím Sow (*): ¿Dónde fueron los héroes indómitos?

Alfa Ibrajím Sow (*): ¿Dónde se fueron los héroes indómitos?

¡He marchado mil años! por este país de exilio
que gime y madura bajo el peso de los diablos.
He pulsado la Kora en leyendas de los tiempos,
para rehallar las Voces bajo el rimero de años,
volver a verlas, sentirlas, oírlas como antaño
en cuentos, relatos y las charlas de las madres.
¡Sólo se ve la noche, los diablos que nos acosan;
sólo se siente el tiempo, los duelos, los sollozos
de un país que gime en la primavera de la vida!
¿A dónde se fueron pues, los héroes indómitos,
que retaban la tormenta, sacaban de la angustia,
reanimaban la confianza y guiaban al combate?
Bajo el peso de los satanes, lacayos y cómplices,
para revivir las Voces, sus lamentos, su revuelta,
despreciar el óbito, ir a la guerra, tomar la victoria.
¡Mil años! ¡Buscamos el rayo para trazar el surco!


Reanima el fuego, hermano mío;

la noche que ha llegado es negra;

y hay que andar silenciosamente.

*

(versión libre; que Alfa Ibrajím Sow nos perdone si en algo le hemos faltado)


__________

(*) Notable lingüísta y poeta, especializado en la literatura tradicional de su país. Proviene de una familia de eruditos de Labé. Enseña pular, la lengua de los fulbés. Ha mostrado su buen hacer poético sacando poemas en revistas y antologías.

Obras principales: 'Notes sur les procédés poetiques dans la littérature des Peuls du Fouta Djalon' (Presence Africaine. Paris. No. 54, 1965); La femme, la vache, la foi (poemas del Futa Yalon. Paris, Éds. Julliard, 1966); Chroniques et récits du Futa Djalon (Paris, Librairie C. Klincksieck, 1968) y Janngen Fulfulde (Paris, Eds. Presence Africaine, 1969)

martes, 7 de abril de 2009

Pierre Makombo Bamboté (*): De Bangui a París -1ºA

Pierre Makombo Bamboté (*)
De Bangui a París - Primero A-

(A: No se conocía)

No se conocía
nunca
no se conocía
el precio
de la mujer antes
antes
de la hora el precio de la
mujer
antes de la hora de la
vejez
y de la enfermedad.
Jamás
nada de la vida antes
del exilio
nada se sabía, nada.
__________
(*) Nació en Uada el 1º de abril de 1932.
Obras principales:
La poésie est dans l'histoire (París, Eds. P. J. Oswald, 1960. Coll. Janus); Chant funèbre pour un héros d'Afrique. Précédé d'un chant populaire adapté par Sembene Ousmane (Túnez, Société Nationale d'Edition et de Diffusion, 1962. Coll. "J'exige la parole"; Le grand état central (Gourdargues, Gard, Eds. de la Salamandre, 1965); Les rondonnées de Daba 'de Ouadda è Bangui', (París, Eds. La Farandole, 1966. Mille épisodes); Le dur avenir (Bangui, Ed. del autor, 1966); Les deux oiseaux de l'Ubangui (París, Eds. Saint-Germain-des-Prés, 1970) y Le soir des destructeurs. Princesse Mandapu (novela, París, Eds. Presence Africaine).

lunes, 6 de abril de 2009

El poeta René Philombé contra el racismo

Un poema contra el racismo de René Philombé

(Versión libre de José Mª Amigo Zamorano)

'El humano con el que te comparas'
de René Philombé

*

Llegué y llamé a tu puerta
Llegué y toqué tu corazón
con el fin de obtener un lecho para descansar
y un escaño al lado del buen fuego bienhechor
¿por qué me rechazas?
Ábreme, hermano mío!
.
¿Por qué preguntarme
a mi si soy de África
si me crié en América
si provengo de Asia
o si nací en Europa?
¡Ábreme, hermano mío!
.
¿Por qué preguntarme
por el largo de mi nariz
el espesor de mi boca
el colorido de mi piel
o el nombre de mis dioses?
Ábreme, hermano mío!
.
Ni soy color negro
ni soy pintura roja
ni pigmento amarillo
ni coloración blanca
sino sólo un hombre
Ábreme, hermano mío!
.
Ábreme tu puerta
descorre tu corazón
porque soy un hombre
el hombre de todos los nacimientos
el hombre de todos los firmamentos
¡Ese hombre que es tu semejanza!

martes, 16 de diciembre de 2008

Iswe Letu: Versión libre de un poema de Abdelatif Laabi

ni fui el primero, ni seré tampoco el último
antes y después he pensado en los otros
en el mismo espesor de dolores infinitos
cortados en los vértigos de la resistencia
y he llamado con la voz rota en la garganta:

resiste camarada, si, resiste camarada
tus primeros pasos en la bárbara noche
tu corazón suspendido de los miedos
unos guijarros te ahogan la garganta
la sangre derramada en las entrañas
la angustia de lo que no es el hombre
la inmensa soledad te va corroyendo
y gritos terribles de muchas gargantas
atraviesan como un rayo las paredes
para rebrotar de nuevo en tu pecho

resiste camarada, si, resiste camarada
conozco de sobra los diez pasos exactos
que giran esperando la luz que nunca llega
conozco de sobra el idioma de los muros
y los sufrimientos resumidos y datados
los estratos del arrojo y valor acumulado
arrancados a la cal y al hierro oxidado
conozco de sobra aquello que piensas
las divisiones de los tiempo sin relojes
en grandes oleadas de vigilancia cierta
segregando las mareas de la esperanza
de pie, marcha, gira la luz salvajemente
aspirada por barrotes herrumbrosos
en la hora de la fiera que se aproxima

resiste camarada resiste
no dejes ni un poquito
de la sopa que te tiran
ni unas migajas de pan
cúbrete como puedas
intenta descansar algo
cuida tu preciosa salud
reúnete con tus fuerzas
duras rocas por demás
hierro muy bien templado
en afrontar al enemigo
con tu humilde soberbia

resiste camarada
y con algún esfuerzo
verás desmoronarse
los castillos de arcilla
huir tropas de enanos
fundirse sus armas,
escudos y espantajos
empero lo que importa
es ver el primer rayo
de una aurora esencial
iluminando las ráfagas
sobresalto del hombre
en conjunción iracunda
pensando en la patria
en el pueblo que lucha
en la brisa estremecida
con su enamoramiento
y conmoverse llorando
justamente una lágrima,
o dos de suma alegría

resiste camarada, si, resiste camarada
eleva orgulloso tu cabeza de rebelde
ese dolor que te atraviesa el cuerpo
es sin duda el pan y la sal compartidos
es sin duda el umbral de la fraternidad
de los hombres con manos milagrosas
cada vez con más fortaleza y arrojo
es sin duda el muro al que golpean
es sin duda otro cuerpo que torturan
es sin duda el verdugo que se mutila
cada vez con más fortaleza y arrojo
el odio se forja en este yunque
ladran por doquier perros rabiosos
exhalan aquellas hienas su aliento
pero el hombre tendido, colgado allí
es un ejemplo, dueño y poseedor
hombre embalsamado de estrellas
el hombre de la larga caminata
que se amplifica y multiplica
en los humillados del mundo

resiste camarada, resiste
doquiera que estés encarcelado
laten a la vez nuestros corazones
con tanto brío, con fuerza tanta
que nada podría en adelante
detener ese toque a rebato
de la justicia que va a la cita.



*

(Versión libre del poema de Abdelatif Laabi 'Resiste, camarada')

*

Versiona Iswe Letu

martes, 10 de junio de 2008

AGOSTINHO NETO: Algunos poemas

1.-
Aquí estoy yo
Mussunda amigo
aquí estoy
contigo
con la firme victoria de tu alegría
de tu conciencia
O ió kalunga ua mu bangele
O ió kalunga ua mu bangele-lé-lelé…
Cuando volví
las casuarinas había desaparecido de la ciudad.

Y también tú
Amigo Liceu
voz consoladora de los ritmos calientes de la fiesta
en las noches de los sábados infalibles…


2.- “Fuego y ritmo”

Sones de grilletes en las carreteras
cantos de pájaros
bajo el verdor húmedo de los bosques
frescura en la dulce sinfonía
de los cocotales
fuego
fuego en el césped
fuego sobre las calientes planicies de Cayatte

Caminos largos
llenos de gente llenos de gente
llenos de gente
en éxodo de todas partes
caminos largos hacia los horizontes cerrados
más caminos
caminos abiertos por encima
de la imposibilidad de los brazos

Hogueras
danza
tam-tam
ritmo

Ritmo en la luz
ritmo en el color
ritmo en el son
ritmo en el movimiento
ritmo en las grietas sangrantes de los pies
descalzos
ritmo en las uñas arrancadas
Más ritmo
ritmo

¡Oh voces dolorosas de África!


3.- “Aquí en la cárcel”

Aquí en la cárcel
yo repetiría a Hikmet
si pensase en ti Marina
y en aquella casa con un abuelo y un niño

Aquí en la cárcel
yo repetiría a los héroes
si alegremente cantase
las canciones guerreras
con que nuestro pueblo aplasta la esclavitud

Aquí en la cárcel
yo repetiría a los santos
si les perdonase
las crueldades y las mentiras
con que nos destruyen la felicidad.

Aquí en la cárcel
la rabia contenida en el pecho
espero pacientemente
el paso de las nubes
por la fuerza de la historia

Nadie
impedirá la lluvia


4.- “Noche oscura”
¡Ay, es tan triste la noche sin estrellas”

Un día
mi sol cayó en el mar
y me anocheció

Un día empezó una noche sin estrellas.

Pero en la noche oscura
los corazones se levantan

¡Ah! ¡Es tan alegre la madrugada!

Sobre la curva del río del río Cuanza
el sol se sumerge
rojo
recortando en el horizonte sombras de palmeras.





Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2005-01-01

(TOMADO DE LA WEB: http://www.solidaridad.net/articulo2372_enesp.htm

jueves, 17 de abril de 2008

Acaba de morir Aimé Césaire

PARÍS (AFP) - El poeta martiniqués Aimé Césaire, considerado el padre de 'la negritud', falleció este jueves, 17 de abril de 2008, a los 94 años de edad en Fort de France (Martinica), en el centro donde se encontraba hospitalizado desde el 9 de abril, informaron fuentes gubernamentales.

Un ejemplo de su poesía:

ELEGÍA

El hibisco no más que un ojo reventado de donde pende el hilo de una larga mirada, las trompetas de esparavanes el gran sable negro de los flamboyanes, el crepúsculo llavero siempre tintineante las arecas indolentes soles que jamás se pusieron por traspasadas por un alfiler que las tierras que se saltan la tapa de los sesos no dudan nunca en incrustarse hasta el corazón, los fantasmas horrorosos, Orion la extática mariposa que los pólenes mágicos crucificaron sobre la puerta de las noches cimbreantes los bellos tirabuzones negros de las cañafístulas mulatas altaneras cuyo cuello tiembla levemente bajo la guillotina y no te sorprendas si en la noche gimo más hondamente o si mis manos estrangulan más sordamente es el tropel de viejas penas que hacia mi olor negro y rojo en escolopendra alarga la cabeza y con una insistencia en el hocico aún blanda y desmañada busca más dentro mi corazón de nada me sirve entonces apretarle contra el tuyo y perderme en la espesura de tus brazos que acaba por encontrarlo y muy gravemente de manera siempre nueva lo lame amorosamente hasta que brota salvaje la primera sangre bajo las bruscas garras desplegadas del DESASTRE

martes, 8 de abril de 2008

Jean-Joseph Rabearivelo: Viejas canciones de Imérina

Jean-Joseph Rabearivelo


Viejas canciones de Imérina
Traducción de Rogelio Martínez Furé


¡Rendid, rendid homenaje a la Ciudad-de-los-Mil(*), no faltéis, no faltéis a la Bella-Colina! Qué extrañas son las jóvenes de Iarive: apenas se las cruza en el camino, que ya dicen: '¡Dadme dinero!' Vayamos más lejos si queremos buscar mujer; si allá los frutos de las higueras no nos sacian, al menos disfrutaremos de la enramada que dispensan sus hojas.


Vieilles chansons des pays d'Imérina


(*) Antananarivo