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martes, 13 de diciembre de 2011

MARRUECOS: Comunicado de Vía Democrática [Annahj Addimocrati]



MARRUECOS: Comunicado de Vía Democrática [Annahj Addimocrati] sobre las elecciones legislativas del 25 de noviembre

diciembre 9, 2011 por PCE (m-l)   

Publicado en: Comunicados

Las elecciones legislativas anticipadas, celebradas el 25 de noviembre de 2011, fueron manipuladas por el Estado marroquí para hacerse con la iniciativa y dorar el blasón de su legitimidad en declive, debilitar el «Movimiento 20 de Febrero», y aparentar ser un régimen que escucha las demandas del pueblo, tanto nacional como internacionalmente.

Las actuales elecciones se han desarrollado en base a una Constitución otorgada, y boicoteada por el pueblo marroquí, pues esa constitución legitima el despotismo –todos los poderes se concentran en el rey– y no permite una verdadera alternativa de poder. Las elecciones han sido organizadas bajo la dirección del Ministerio del Interior, cuyo historial en materia de fraudes electorales es incontestable.

La mayor preocupación del Estado marroquí, su gran desafío, es salvar la cara asegurándose un mínimo de participación. Para ello ha movilizado todos los medios humanos y logísticos y el dinero público. Además, ha presionado a los obreros y al conjunto de las masas populares para que fueran a votar, so pena de privarlas de los derechos y servicios manejados por la administración (certificados de nacimiento, de residencia…); todo ello, sin permitir a las auténticas fuerzas de la oposición manifestar sus puntos de vista, debido al férreo control de los medios de comunicación.

Pese a la difamación, las detenciones e interrogatorios, orquestados por el régimen y sus múltiples apéndices y los partidos pro-Estado contra las fuerzas que boicoteaban las legislativas, la oposición ha sabido cumplir plenamente.

Vía Democrática (V.D.) ha llevado a cabo una muy activa campaña por el boicot, tanto como organización política, a través de sus militantes y activistas en el seno del «Movimiento 20 de Febrero», como en el marco de la colaboración con los camaradas del PADS y PSU. Por todo ello, Vía Democrática ha sido objeto de gran represión:

Miles de octavillas enviadas por el CTM fueron requisadas por los servicios secretos; los locales de V.D. en Temara y Jemiset fueron asaltados; más de treinta militantes fueron detenidos; muchos otros fueron citados e interrogados por la policía, que redactó sus informes con la acusación central de violación de los artículos 2 de la Prensa y 51 del Código Electoral.

Además, a las secciones nacionales de V.D. se les impidió obtener plazas y salas públicas para organizar mítines de explicación a los ciudadanos de las razones por las que V.D. llamaba al boicot.

Aunque la participación del 45% anunciada por el Ministerio del Interior sea pequeña, pues eso significa que oficialmente hay un 55% de marroquíes que han boicoteado las elecciones, es un porcentaje exageradamente manipulado, pues los datos recogidos sobre el terreno desmienten esas cifras, y demuestran que la participación en las elecciones que acaban de terminar ha sido menor que la precedente. A esto añadamos la gran movilización de las fuerzas que llamaban al boicot, y particularmente las grandes marchas del «Movimiento 20 de Febrero», muy bien acogidas por las masas populares que rechazan las instituciones oficiales y los partidos pro- Majzén (la camarilla real).

Nadie ha podido ver cámaras filmando largas filas de votantes, ni colas ante los colegios electorales. Nadie, salvo el Ministerio del Interior, sabe el verdadero porcentaje de participación. Es fácil comprender que la participación se sitúe sobre un 25%, si nos atenemos a las cifras oficiales, sabiendo que 7,5 millones de electores no estaban inscritos en las listas, y sin tener en cuenta el número de votos nulos.

Con esos porcentajes, el Estado quiere mostrar que ha habido un ligero progreso en materia de participación. Empero, ¿cómo explicar la siguiente paradoja? Los inscritos en 2007 eran 15 millones sobre 20 millones de electores, y los inscritos en las listas de 2011 son 13,5 sobre 21 millones. Esto quiere decir, sin computar los votos anulados, que la participación permanece estacionaria, es decir, alrededor del 29%.

Dado lo que antecede, el Secretariado Nacional de V.D.:

1. Saluda a todas las fuerzas democráticas que han boicoteado esta mascarada electoral, y particularmente a. «Movimiento 20 de Febrero», así como a los militantes y simpatizantes que han demostrado gran combatividad en el terreno de la lucha, pese a la campaña de represión. Manifiesta su apoyo a todas las víctimas y exige que cese la persecución contra ellas.

2. Se felicita por el trabajo de colaboración entre las fuerzas de izquierda, y llama a profundizar esta colaboración en el camino de la lucha por la democracia y contra el liberalismo salvaje. Este frente está abierto a las fuerzas democráticas políticas, sindicales y asociativas.

3. Consideramos que el Majzén ha perdido otra vez la partida de la participación y que el abultamiento de las cifras es para minimizar, vanamente, la fuerza y la influencia del «Movimiento 20 de Febrero» y demás fuerzas del boicot.

4. Considera que las instituciones surgidas de estas elecciones no tienen legitimidad alguna y en nada representan la voluntad popular; llama a unificar las luchas para lograr la destitución del Parlamento y del Gobierno, así como la anulación de la actual constitución, y a elaborar una constitución democrática por una asamblea constituyente. Dicha constitución pondrá fin a la hegemonía del Majzén.

5. Condena la posición de las fuerzas imperialistas, concretamente estadounidenses y francesas, así como los regímenes y monarquías reaccionarias del Golfo Pérsico, que han manifestado su satisfacción por el resultado de esta mascarada electoral que ha tenido lugar en nuestro país; es una posición de apoyo a un régimen despótico que continúa manipulando las elecciones.

Vía Democrática llama a coordinar las luchas por la democracia y contra la intervención imperialista en nuestro país.

Casablanca, 26 de noviembre de 2011

El Secretariado Nacional

martes, 29 de noviembre de 2011

Dick Emanuelsson: Colombia, guerrilleros y militares oficiales son combatientes (*)


MARTES 29 DE NOVIEMBRE DE 2011

Colombia: 
Muertos cuatro oficiales prisioneros de guerra y Santos & Cia. pide condena internacional


Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

El Padrino y el Fundador de los “Falsos Positivos”, Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, ahora pide a la comunidad internacional que ésta tiene que condenar a la guerrilla de las FARC por haber fusilado a cuatro oficiales de las Fuerzas Militares colombianas cuando el ejército entró en combate con la guerrilla en el departamento de Caquetá.

Basarse en información de un actor de guerra, como el ejército, es sumamente peligroso. Lo hacen las grandes corporaciones o el Terrorismo Mediático con un tinte político.

¿Podemos decir que la muerte de los cuatro oficiales, militares profesionales, que fueron capturados en algunos casos en 1997 y hasta ahora han sido tratados como prisioneros de guerra, según los convenios internacionales, su suerte ha sido “cruel e injusta”?

Vivía y trabajaba desde Bogota cuando la guerrilla de las FARC atacaba a la cárcel La Picota y liberó a 100 presos políticos, entre ellos muchos guerrilleros. ¿Será que los guardianes de la cárcel dispararon balas de goma? ¿Dispararon a la espalda o pidieron primero que se voltearan los prisioneros de guerra para después darle el “tiro de gracia”?

Guerrilleros y militares oficiales son combatientes y a veces son capturados en el campo de batalla como prisioneros de guerra. Uno de los oficiales muertos fue el sargento José Libio Martínez, que llevaba más de 13 años, capturado en la base militar de Patascoy, en una altura de 4.200 metros en los Andes colombianos. Fue un combate entre dos ejércitos, un regular y el otro irregular. Pero fue un combate militar. Ahora está muerto, por el ataque del ejército a la guerrilla y es una gran tristeza. Pero así es la guerra no declarada que la oligarquía lleva a cabo contra su propio pueblo desde más de un siglo y la solución de esa guerra no es la capitulación como intentaron todos los presidentes colombianos desde 1964 hasta ahora, pasando por Uribe y Santos.

Entrevisté a uno de los guerrilleros que dirigió la toma de la base militar del cerro Patascoy solo tres semanas después la batalla; un guerrillero que fue dado de baja por el ejército unos años después. Pero a nadie se le ocurrió decir que fue “asesinado por el ejército” porque el guerrillero sabe lo que significa incorporarse a la guerrilla y luchar por una Nueva Colombia. Claro, sus familiares lloraron con toda seguridad. Pero eso no se reflejaba en los titulares de la gran prensa. Allá solo se ven los partes de guerra de triunfalistas, inyectando ese falso optimismo militarista que ha dicho durante medio siglo que “mañana triunfaremos contra los bandoleros”. Y todo sigue igual, pese a que la misma prensa ha dado de baja a Manuel Marulanda, el fundador de la guerrilla, “por lo menos 1.200 veces”, relató 1988 en Casa Verde durante el “Cese de Fuego” (sic). Ese cese del fuego y todos los procesos de paz han sido torpeados y saboteados y hasta eliminados por el Poder Fáctico en Colombia.

El Tiempo dice en sus textos, hoy, que los militares del estado terrorista son “secuestrados”, mientras los guerrilleros, prisioneros en las cárceles estatales, son terroristas y merecen pudrirse allá.

¿Quien se preocupa en El Tiempo por lo que piensan o sufren los familiares de los 7.500 presos políticos que se pudren en las cárceles colombianas?

¿Cuándo los lectores de El Tiempo han leído una sola línea que ponga en su contexto el drama que viven estos presos y sus familiares y parientes?

El Tiempo no tiene descaro en poner en primera fila la foto de un Alfonso Cano muerto, con los ojos abiertos, igual que el Che. Sin miedo por la muerte, igual que el Che.

La guerra no solamente es con fusiles y bombas de 500 libras, sino también con la política y la ideológica.

La oligarquía, el autor intelectual y el beneficiario de la guerra, siempre salen “ilesos” cuando mueren los combatientes de ambos lados en la selva o en la montaña.

Y hay una cantidad de colegas que no distingue entre el efecto y la causa.
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(*) El título es nuestro

sábado, 11 de junio de 2011

Marat (*): Derecho de los pueblos a la secesión (1)

"El fundamento de todo gobierno libre es que ningún pueblo sea sometido de derecho a otro pueblo, que no debe de tener otras leyes que las que él mismo se ha dado, que es soberano en su casa y soberano independiente de todo poder humano. Mientras que el simple sentido común, admitiendo estos principios, añade que es absurdo e insensato que un pueblo se gobierne por leyes que emanan de un legislador que reside a dos mil leguas de distancia. 

La única tontería cometida por los residentes de nuestras colonias es haber consentido en enviar diputados a la Asamblea Nacional de Francia. Pero esta tontería solo fue cometida por los colonos blancos. Ahora bien, todos tienen el derecho de sacudir el yugo de la metrópoli, de elegir otro soberano o erigirse en República: y ¿por qué no? puesto que la supremacía que la metrópoli pretende tener sobre ellos es usurpadora, descansa en las máximas del despotismo y no ase ejerce mas que en virtud del derecho del mas fuerte. Voy mas lejos, y supongo que los habitantes de nuestras colonias se han declarado libres, ¿con qué cara osaríamos encontrar mal, que hayan imitado el ejemplo de las colonias inglesas? ¿y por qué absurda inconsecuencia condenaríamos en ellos lo que hemos aprobado enérgicamente con los insurgentes? 

De que nuestras colonias están en pleno derecho de liberarse de la metrópoli, no vayáis a concluir que pienso dar la razón a los colonos blancos; si, sin duda, ellos son inexcusables a mis ojos por haber querido erigirse en amos tiránicos de los negros. Si las leyes de la naturaleza son anteriores a las de las sociedades y los derechos del hombre son imprescriptibles, lo que tienen los colonos blancos respecto a la nación francesa, los mulatos y los negros lo tienen respecto de los colonos blancos. 

Para sacudir el yugo cruel y vergonzoso bajo el cual gimen, están autorizados a emplear todos los medios posibles, incluso la muerte, aun cuando se vieran obligados a exterminar hasta el último de sus opresores. Tales son los principios conforme a los cuales un legislador equitativo se habría pronunciado en el asunto de Santo Domingo: basta decir que el último decreto sobre los hombres de color es equitativo y que en lo que respecta a los negros es atroz.

Pero, ¿cómo podríamos tratar como hombres libres a hombres que tienen la piel negra, en tanto que no hemos tratado como ciudadanos a hombres que no pagan al Estado una contribución directa de un escudo? Alabamos nuestra filosofía y nuestra libertad, pero no somos menos esclavos hoy día de nuestros prejuicios y de nuestros mandatarios de lo que éramos hace diez siglos. ¡Preguntadles a los parientes y a los amigos esclarecidos de las víctimas degolladas en el Campo de Marte!."
___________
(1) Título nuestro. Texto de 'El amigo del pueblo', número 624 del 12 de diciembre de 1791, citado por Aimé Césaire en su obra 'Toussaint Louverture. La Revolución Francesa y el problema colonial'. De cual dice que es 'texto importante y único en su género'.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Palabras al libro de Marcos Ana



Libro: Decidme cómo es un árbol
Autor: Marcos Ana
Editorial: Umbriel Editores - TABLA RASA
Copyright: 2007 Fernado Macarro 'Marcos Ana'
Depósito legal: B. 15628-2010

Marcos Ana, pseudónimo de Fernando Macarro en homenaje y recuerdo a sus padres Marcos y Ana, es un celebérrimo y mítico poeta comunista que se pasó media vida en la cárcel. Nació en 1920 e ingresó en prisión a primeros de octubre de 1939 y ya no la abandonaría hasta 23 años después. Allí se hizo poeta y sus poesías salían de entre las rejas volando por medio mundo. Fue un símbolo de la España aherrojada por el franquismo. Nosotros, ya un poco maduros, oímos alguna vez hablar de él en nuestra juventud más joven. Si bien no conocíamos su manera de escribir, su estilo. Solo algún que otro poema. Hasta ahora que, unos amigos, nos han dejado este 'Decidme como es un árbol' en el que se intercalan cerca de una treintena de sus poemas.

El título ya nos abre la puerta del libro y el subtítulo 'Memorias de la prisión y la vida' invita a traspasar el umbral. José Saramago, en el prólgo, lo resume atinadamente: 'díganle como es un árbbol porque la cárcel, como un insaciable vampiro, va sorviendo poco a poco los recuerdos del mundo exterior'.

A la entrada, en el frontispicio de la obra, podemos leer estos 6 versos del poema 'Vida' escrito en la prisión de Burgos en 1960:

Decidme como es un árbol.
Decidme el canto del río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar, habladme
del olor ancho del campo,
de las estrellas, del aire.

Los hemos copiado para que se vea la claridad, sencillez y transparencia con que transmite la honda emoción de sus sentimientos. Y con esas cualidades literarias está compuesta toda la obra. Un relato de su vida carcelaria de prisión en prisión y de su transitar por la libertad siempre con la prisión metida en lo hondo: la angustia, por ejemplo, de los que esperan la lista en la que aparezca su nombre para ser asesinado; y su propia incertidumbre de si al día siguiente verá la luz del día o la negra boca de los fusiles preparados para matarlo. Estuvo varias veces condenado a muerte. Se salvó... de milagro.

Y un milagro es que, siendo tan joven e hijo de jornaleros, haya florecido, entre rejas, un joven sin apenas estudios. Un milagro de la naturaleza. Los hay. Sin olvidar, claro está, la organización del Partido Comunista de España que fue educando con mimo estos tiernos brotes. Regándolos frecuentemente. Sin esa organización, sin ese abono, sin ese humus, la planta se hubiera secado. O se hubiera cerrado el horizonte sin aliento de perspectiva. De una perspectiva abierta a la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Este libro es una joya. Un brillante redondo, liso, que la ideología -y aquí está el pero que nosotros le encontramos- ha dejado sin horizontes. Una joya que acaba en ella misma. Sus rayos, sus destellos, sus irisaciones luminosas no irradian para afuera, sino para adentro. Una alhaja, si. Hermoso poema todo el libro. Pero al que se le han limado las aristas. Y es como un ser que anda sin que en su avance acaricie o hiera, o rasguñe... a nadie. Marcos Ana, sobre una ideología de combate, de lucha de clases, de brega, le ha puesto una capa protectora tan gruesa de tolerancia del enemigo, de respeto con todos, de comprensión hacia los contrincantes, de mansedumbre, de transigencia, de resignación, de docilidad, de suavidad, de 'reconciliación nacional'... que ha dado como resultado esta obra magnífica, sencilla, bella... pero tanto ha limado las aristas, las asperezas, los filos, que no sirve, no nos sirve, de arma contra los muros que se alzan al avance hacia una sociedad, como él dice, más justa y no digamos hacia el socialismo o el comunismo borrados ya de su lenguaje; por ejemplo: el muro de esta monarquía heredada del franquismo; franquismo que le metió en el tubo, en las mazmorras, 23 años; que no nos sirve para combatir a esta derecha ultra, a esta iglesia cavernícola, a este capital explotador, ni a este imperialismo que invade pueblos y los masacra.

Esta obra es una alhaja, un dije, una sortija, una maravilla literaria que quedará ahí, singular en su rareza, con sus caras y facetas vueltas hacia si, sin mostrarle el pecho al porvenir porque no existe; la reciedumbre, los vientos y tormentas de la lucha se quedaron allá, en esa dictadura que los aires del tiempo barrió.

Una alhaja que brilla solitaria como testimonio de un tiempo de lucha, de un morir peleando. Lo que viene después no tiene apenas importancia para él; así, cuando el dictador, antes de morir, asesina a 5 antifascistas: 2 de ETA y 3 del FRAP y toda Europa se moviliza y manifiesta tratando de evitar el crimen, Marcos Ana, que no trata para nada en su libro de este acontecimiento, ni menciona que su CISE hiciera nada por salvarlos del pelotón de fusilamiento, guarda silencio escribiendo de pasada estas palabras: 'los últimos ejecutados fueron cinco miembros de ETA y del FRAP en septiembre del 75'. 

Crónica, memoria del tiempo de un partido comunista heroico, glorioso. 

Que ya no lo es.

 Marcos Ana: tu vida -como la de muchos antifascistas- casi de titán, casi de quijote luchando contra los molinos fascistas, que te maltrataron torturándote, te cubrieron de maledicencias, contradice ese -para nosotros- unguento ideológico, ese barniz político que has puesto a tu obra: de tolerancia, respeto, comprensión... cuando no conmiseración o caridad casi cristiana... como un mártir que se ha resignado a su muerte... hacia esos tipejos indeseables, criminales sin duda... Todo para justificar esa 'reconciliación nacional' que por la otra parte no se ha dado.

Marcos Ana, tienes que perdonar que pongamos estas pegas porque el libro no se puede analizar solo y exclusivamente bajo un prisma literario; el análisis político es imprescindible y esa 'reconciliación nacional' es una clara manifestación -para nosotros- de rendición, un arriar de banderas en pos de una paz que sabes que no se ha de dar porque la lucha de clases, aunque unos dirigentes abandonen las armas, no desaperece; y lo único que se consigue es prolongar el sufrimiento de los de abajo.

De modo que tu hermosa escritura no sirve de barricada a esta crisis ni a las batallas del porvenir.

Pero bienvenida sea esa joya poética literaria: sencilla, clara, transparente: un momento historíco español transformado en testimonio eterno de la lucha proletaria en un tiempo concreto.



Iswe Letu


jueves, 13 de enero de 2011

'El sueño del celta' reivindica a Roger Casement, por José Mª Amigo



En cuanto a 'El sueño del celta', última novela del flamante Premio Nobel Vargas Llosa, es en realidad un fresco histórico y biográfico: la recuperación, dentro de un marco histórico, de un personaje irlandés, Roger Casement, luchador independentista, pero que antes de transformarse en furibundo nacionalista fue uno de los primeros europeos en denunciar la salvaje explotación, las atrocidades, del colonialismo en África y mas tarde en el Amazonas.

Los hechos que narra son conocidos, al menos para muchos de los que llevamos años interesándonos por los pueblos africanos.

La novela comienza en una cárcel del Reino Unido donde Roger Casement aguarda la decisión del Consejo de Ministros de su majestad británica acerca de si le conmuta la pena de muerte o si por el contrario hace oídos sordos a las voces que claman clemencia y es ahorcado.

Los jueces lo han condenado a la última pena acusado de alta traición ya que, siendo cierto para qué negarlo, en torno a laPrimera Guerra Mundial, negoció con el Gobierno Alemán a fin de aunar esfuerzos para derrotar con las armas al Imperio Británico. Es un hecho poco conocido que una parte del nacionalismo irlandés creyó que de esa manera lograría la independencia.

La novela está estructurada de forma que, en los capítulos impares, Vargas Llosa describe la vida en la cárcel de este anticolonialista y luchador por la independencia de Irlanda, sus pensamientos, sus recuerdos, las visitas que recibe; y en los capítulos pares podemos leer los viajes que Roger Casement realizó al Congo, primero, en las expediciones del famoso explorador Stanley y luego, como cónsul de Inglaterra, en la Amazonía y otros lugares. La novela nos dice de los informes que, para el gobierno inglés, realizó, demoledores, sobre la actuación colonial del rey de los belgas Leopoldo II que llegó a matar, bajo su batuta, a millones de congoleños; de igual manera llevó a cabo una misión en la Amazonía para denunciar la esclavización de los indígenas para que extrajeran caucho. En ambos informes recoge todo un catálogo de maneras de aterrorizar a los trabajadores y múltiples formas de matarlos cuando no les servían que hielan el alma al más duro. 

(Recordamos, ahora, al hilo de este comentario, de lo que la reacción imperialista acusa a Stalin y, desde luego, ante este monarca y ante estos empresarios del caucho, el lider bolchevique fue una hermanita de la caridad.)

Asi transcurre el relato, hasta dejarnos un cabal retrato del personaje (o esa es la intención del Premio Nobel; que lo consiga, o no, eso solo puede decir lo cada uno de los que lean la novela) hasta sus más escabrosas intimidades como sus relaciones sexuales con otros hombres al ser, como lo era, Roger Casement, homosexual. Contactos carnales que va volcando en un diario; diario aireado en la prensa mientras permanece en prisión y que algunos estimaron, entonces, y aun hoy mismo dudan de su veracidad, llegando a creer que, y están seguros de ello, fueron falsificados por los servicios secretos de su excelsa majestad británica para desprestigiar a un hombre muy popular, al que, años antes, habían premiado nombrándolo sir por los servicios realizados a la corona. Una forma malvada, como otra cualquiera, de preparar a la opinión publica para su ejecución. Como así hicieron, ahorcándolo. No desvelamos ningún arcano secreto de la narración pues cualquiera que abra Internet puede enterarse del  trágico final de este insigne anticolonialista y patriota irlandés.

Todos estos datos el escritor los va novelando, metiéndolos poco a poco, con el ritmo que considera más adecuado. Y con su maestria va logrando un lento transcurrir hacia el fatal desenlace.

Fiel a su ideología, opinamos nosotros, el colonialismo, el imperialismo y su sistema económico capitalista -que según Marx rezuma sangre de los pies a la cabeza- se parapeta, se esconde, se agazapa, teóricamente, tras la codicia humana y detrás de una serie de hombres crueles, sanguinarios, desalmados, quienes, saltándose leyes y éticas, arramblan con todo; empero, al final, el sistema se salva, condenándolos, como le ocurrió al cauchero peruano Arana, que se cuenta en la novela. Creemos que esto es falso, que el sistema es así y no puede ser de otro modo, queleopoldos y aranas los produce este sistema donde el hombrre es lobo del hombre.

Pero, ideologías aparte, está bien escrita y se lee con gusto, no exento de angustias y malestares por esos lobos. Y por esos corderos.



lunes, 3 de enero de 2011

Kenneth M. Stampp: Recordando a Nat Turner (*)


 Nadie que habitara el Sur de los Estados Unidos en el tiempo anterior a la guerra de Secesión podía decir que no conocía a Nat Turner (1). La trayectoria de este hombre marcó profundamente al pueblo sureño blanco, lo mismo que le marcaron la vida de John C. Calhoum (A) o Jefferson Davis (B). Aunque, Turner, es verdad, no era más que un esclavo en el condado Southampton, Virginia; además, una gran parte de su vida permaneció insensible a su condición esclava. Hombre piadoso, predicador baptista por vocación, aparentemente humilde y obediente como se suponía que debía de comportarse un esclavo. No se tiene testimonio alguno de que fuera mal alimentado, ni que se le sobrecargara de trabajo o que fuese tratado con especial crueldad. De modo que, si Nat Turner no podía ser persona de confianza, ¿quién podría serlo? Esto es lo que transformó su comportamiento en aterrador para el mundo esclavista.

Fuera lo que fueses, lo real, lo verdadero, cierto, es que Nat Turner llegó a creer que el destino lo había elegido para liberar a su pueblo de la servidumbre logrando convencer a numerosos esclavos para que lo ayudaran a conseguir esa meta. En un momento determinado observó indicios de lo que había estado esperando; y con el alba, el 12 de agosto de 1831, él y los suyos se alzaron en armas. Lo primero que hizo fue asesinar a la familia que lo tenía esclavizado. En su avance por las haciendas de Southampton se le fueron incorporando otros esclavos hasta conformar una cuadrilla de setenta hombres. (Otros parecían dispuestos a sumarse en cuanto los amotinados pasaran por sus fincas. Así, por ejemplo, el esclavo Jacob declaró 'que si pasaban por donde él estaba se les uniría y los ayudaría a exterminar a todos los blancos'.)

En dos días llegaron a matar, aproximadamente, setenta blancos y es muy posible que sobrepasaran esa cifra. Respetaron sin embargo a una pequeña y humilde familia de raza blanca 'porque no se veían a si mismos superiores a los negros'. Para justificar estas muertes, los miembros de la partida de Turner declararon que estaban hartos de castigos o que su intención era enriquecerse igual que sus amos. Uno de los esclavos rebeldes hizo alarde de su nueva condición poniéndose los calcetines y zapatos de su difunto propietario.

La revuelta dirigida por Nat Turner no duró mas de 48 horas. Rápidamente unidos, en  irresistible milicia, los blancos desperdigaron con facilidad a los levantiscos esclavos; a la derrota siguió una matanza; en ella no solo se asesinó a rebeldes sino a numerosísimos esclavos inocentes. Otros, acusados de 'haberse levantado... con criminal deliberación, resolución y acuerdo... de haber animado a la revuelta y de haber asesinado a personas libres de etnia blanca pertenecientes a esta comunidad', fueron juzgados por un tribunal especial durante los meses de septiembre y de octubre. Algunos fueron ejecutados; otros, trasladados. La mayoría de estos últimos no habían participado en la rebelión: solo habían declarado su simpatía por los rebeldes.

Nat Turner no pudo ser capturado hasta el 30 de octubre, unos dos meses mas tarde del levantamiento. Se le juzgó el 5 de noviembre, fue declarado culpable ese mismo día y ahorcado 6 días después. De esa forma finalizó un acontecimiento que logró en el Sur efectos parecidos a una gran conmoción social general y de la cual, tras tres décadas, no se habían recuperado todavía los blancos. La amenaza de que pudiera resurgir otro Nat Turner, de que pudiera nacer algún día una sublevación con mas envergadura, se convirtió en constante preocupación mientras pervivió la esclavitud. Los escritores partidarios de la sociedad esclavista sostenían, firmemente, que los habitantes del Sur no temían a los esclavos y que era mas fácil advertir señales de una posible rebelión de la clase obrera en el Norte que una revuelta en el Sur; no obstante, el miedo a que se produjera, vago unas veces, preciso otras, los acompañó hasta el fin de su 'peculiar institución' (2).

__________
(De la obra de Kenneth M. Stampp titulada 'The Peculiar Institution', 1956)
(*) Tïtulo nuestro
(A) http://es.wikipedia.org/wiki/John_C._Calhoun
(B) http://es.wikipedia.org/wiki/Jefferson_Davis
(1) para mas información leer en: http://es.wikipedia.org/wiki/Nat_Turner
(2) La esclavitud

miércoles, 3 de junio de 2009

José Mª Amigo Zamorano: Ahondando en la vida del General La Cerda


Motorista, automovilista, caminante, viajero sin mas, si vienes, acaso, algún día, desde El Escorial, por ejemplo, a Las Navas del Marqués y en su misma entrada, en la rotonda, tuerces a la izquierda (por supuesto, si lo haces desde Ávila a la derecha, claro) por un camino que conduce a una parte del término municipal al que llaman Valladal, podrás contemplar muy hermosos paisajes que se pierden en la lejanía hasta Gredos o Guadarrama.
Puede que te sorprenda, metido en el camino, el rótulo de una villa, 'La Cerda', apartado de la vía, a la derecha. Y puede, claro, que su nombre te llegue al cerebro, así, por si solo, sin mas, sin añadiduras, acompañado de gruñidos, hozando y revolcándose en la basura. Podría ser. Como una cerda. Aunque también, por qué no, aureolado de morcillas, chorizos, longanizas, jamones...
Vamos, una chocante ambivalencia este nombre.
Como le choca a uno, recién llegado a Ávila, si te hablan así, de golpe, sin más añadiduras y retoques, de la 'Virgen de las Vacas'. Te lo toma a rechifla. O al menos te crees que es algún choteo irreverente hacia símbolos de la religión católica, apostólica y romana. Unir virginidad, todo pureza, con ese animal que enseña y arrastra sus tetas con impúdico descaro... Asociar a ese mamífero con la prístina e inmarcesible blancura de las vírgenes...
Y no, no es eso. Que exageración por nuestra parte.
Ni en un caso ni en el otro.
Esa es una imagen venerada en un barrio de Ávila. Aquel, 'La Cerda', es el apellido de un general que vivió por estos lares, que escogió su residencia, tras años de periplo guerrero por el mundo, entre estos paisajes cubiertos de pinares. Un militar cuya vida, además, muestra algunos interrogantes y hasta misterios. Misterios que, de desvelarse, quizás, desencantarían.
O no. Vaya usted a saber.
Don Pedro de La Cerda y López Mollinedo -¡cazi na!- nació un 19 de julio de 1871 en el pueblo de San Miguel, un arrabal de Manila capital de Filipinas. Siendo bautizado, nada más y nada menos, por el arzobispo de la misma capital. Su padre, Manuel de La Cerda y Gómez Pedroso, nacido en La Rochele (Francia) era militar de profesión con grado de coronel en el arma de infantería y capitán en la de cabellería; su madre, sin embargo, Blanca López y Montón, era madrileña, española por tanto. Y, como se ve, del mismo centro patrio.
El árbol genealógico de D. Pedro está suficientemente documentado, detallado, pormenorizado hasta el extremo de saber la nacencia de sus abuelos, tanto paternos como maternos. El escritor Pablo Herce, que ha investigado, un poco, a este general, dice: 'Los abuelos paternos son D. Manuel de la Cerda y Palafox y la Excma. Sra. Dª Candelaria Pedroso y Fidalgo, ésta natural de Madrid. Los maternos son el Excmo. Don Gregorio López-Mollinedo, de Madrid, y la Excma. Dª Petra Montón y Lagarriga, de Valencia.'
El hecho de seguir la carrera militar de su padre es algo muy normal en hijos de militares; y, en aquellos tiempos, con mayor razón, cuando se es muy joven y las decisiones eran tomadas por padres todopoderosos y autoritarios. Pero, incluso, muchos han sucumbido a esas órdenes aun siendo ya mayores. Lo raro hubiera sido apartarse de esa saga familiar. A los 15 o 16 años ingresa en la Academia General Militar, saliendo, al cabo de 3 años, con el grado de alferez, a los 19 años cumplidos; y, con ganas de emular a los guerreros de la historia en sus hazañas bélicas, se apunta de inmediato en la Academia de Artillería y luego en la de Caballería. Asciende a teniente. Ya tiene cierto grado de mando. A por más. De Filipinas a Cuba donde está tente mientras cobro el poder imperial español; y adonde le suben un grado más: ¡Capitán! ¡Y por méritos de guerra! ¡En 1895! ¡El mismo año en que mataron los españoles a José Martí en Dos Ríos! Allí enferma.
De Cuba no se olvidó nunca, jamás. En un libro que escribiera años más tarde, ya cuarentón, junto con su esposa, hacen todo un elogio de José Martí (*), el poeta cubano lider de la independencia, contra el que luchara, quizás entonces sin conocerlo, con las armas en la mano.
No se sabe si a causa de la enfermedad o porque lo solicitara, lo cierto es que las notas que hemos leído lo sitúan en España desde 1897 hasta 1902 y además desempeñando el cargo de Ayudante de Campo de su padre, para a continuación serlo, en ininterrumpida ascensión, del Teniente General Arsenio Linares Pombo a quien dedica una obrita 'Las armas de fuego a principios del siglo XX' en agradecimiento por los conocimientos que le ha sabido transmitir. El libro tiene cuatro apartados: 1º. Armas portátiles; 2º. Artillería de campaña; 3º. Vulnerabilidad; y 4º. Fuego en combate, métodos y conclusión; en esta parte se refiera a su estancia en Cuba. El libro muestra una especie de frontispicio introductorio copiando un informe del Ministerio de Guerra en el que se anuncia la concesión de una Medalla al Mérito Militar de primera clase, con distintivo blanco y pensionada, por su obra. Por si alguno mostrare interés por ella decirle que fue impreso en Madrid en 1904 en los 'Talleres del Depósito de Guerra' y alude al autor 'como Capitán de Artillería y Agregado Militar a la Embajada de España en Rusia'.
Con anterioridad, en 1903, escribió dos obritas: a) 'La caballería en la batalla', consta de tres capítulos: 1. Principios fundamentales de combate; 2. Empleo de la caballería en la batall; y 3. Métodos de combator; folleto ilustrado de 15 páginas, compuesto en la imprenta 'El Trabajo', calle Guzman el Bueno, 10, de Madrid; b) 'Organización general de la defensa', separata de la Revista Técnica de Infantería y Caballería que consta de dos partes nada más: a) Sistemas de ocupación de las diversas posiciones; y b) Principios generales sobre la ocupación de posiciones; su impresión, como en el anterior librito, en el taller tipográfico 'El Trabajo', calle Guzmán el Bueno, número 10 de Madrid.
Pablo Herce, en sus apuntes sobre la biografia de D. Pedro de La Cerda realizados en Madrid en octubre de 2003 y que nos ha facilitado don Paco Correal, añade que: 'en 1902 se traslada a París como agregado al 23 Regimiento de Dragones participando en unas maniobras; que en 1903 es Ayudante de Campo del Ministro de la Guerra; que el el mismo año se le nombra Agregado Militar a la Embajada de España en San Petersburgo donde estará hasta 1907; que durante su estancia en Rusia se le autoriza incorporarse al ejército zarista en la Primera División de Tiradores de Siberia Oriental como 'oficial extranjero' a las órdenes del mariscal Sajarov y su Cuerpo de Caballería, participando activamente en la Guerra Ruso-Japonesa de 1904-1905, en el Frente de Manchuria donde fue herido y condecorado'.
Ya de vuelta a España se le destina a la Comisión de Límites en Portugal, donde permanece hasta 1912. Año en el que pide permiso para casarse. ¡Es ya Teniente Coronel de Caballería! ¡Ahí es na!
Efectivamente, en 1912 se encuentra en Madrid con caracter estable, dentro de la estabilidad que supone estar en un ejército donde hoy estás aquí y mañana... ¡Dios dirá!
Solicita permiso para casarse con Eugenia Lefevre Tourte, ciudadana francesa que vivía en Chantilly-G, departamento de Oise. Lo hace a Su Majestal el Rey (que así hacían los nobles y los altos oficiales del ejército) este teniente coronel llamado Pedro de La Cerda. Y su jefe superior, un general, a la vera de la instancia, apoya su pedido de puño y letra. Era el 1 de diciembre de 1912.
Se ignora si le fue concedido tal permiso. Como también se ignora si se casó de verdad. Ni cuando. Ni dónde. Y aun hay más misteriosas sorpresas: en el Acta de Registro de Nacimiento, firmada y rubricada por el alcalde de la localidad de Nouard-le-France, que es copia del texto original, parece casi imposible que pudiera casarse este general La Cerda; lo decimos pues la tal Eugenia Lefevre tendría 10 años de edad. Esto se desprende, sin ninguna duda, de la copia citada hecha en el Consulado español de París el 30 de octubre de 1912 y legalizada por el Ministerio de Estado, organismo que hoy llamaríamos de Asuntos Exteriores, el 5 de diciembre.
Y, salvo error de fecha, contiene datos suficientes para hacer presumir que es verídico todo el documento. Así detalla que el alcalde del lugar certifica la inscripción en el registro de nacimientos de una niña recién nacida, venida al mundo el 19 de agosto de 1902 a las dos y media de la mañana en la rue Des Petits-Bois, a la que le pusieron por nombre Noemie Palmire Eugenie. Eran sus progenitores Emil Zacharie Velère Lefèvre, de 21 años de edad y, para más señas, trabajador del Ferrocarril del Norte y Marie Eugenie Isoline Tourte, tres años mayor que el marido. Su residencia, ya nombrada, estaba en Nouard-le-France término municipal de la localidad de Saint- Just-en-Chaussée. También especifica el documento que fue testido de este hecho Juan Francisco Victor Tourte, un carpintero que, por el apellido, parece ser el padre de la alumbradora.
Bien, efectivamente no se ha encontrado escrito alguno que certifique el casamiento de Pedro de La Cerda y Eugenia Lefevre, pero si se ha hallado en el Registro de la Propiedad de Cebreros (Ávila) su nombre, como compradora de la finca número 1449 conocida, entonces, como 'Los Golos' (hoy 'La Cerda') de la villa de Las Navas del Marqués, donde vivió la pareja, cosa que se sabe por gente de Las Navas y por un libro, que ambos escribieran, allá por finales de la decada de los años veinte del siglo XX, donde dice así: "Todo llega en la vida: el 27 de julio de 1928, solitos y sin que nadie se apercibiese, partimos de nuestra casita 'Los Golos', situada en la Sierra de Malagón, a 1.400 metros de altitud, centrada en inmenso y delicioso pinar. Por la tarde, en la capital, recogemos nuestros bagajes, y el 28, temprano, en el rápido, camino de París".
Prosigamos la andadura de nuestro general. Es de suponer que todo este bagaje teórico y práctico, logrado desde que naciera en Manila, haya pesado en las autoridades político-militares, lo cierto es que lo nombran miembro de la Comisión para la Reforma de Leyes Militares, actuando al tiempo como vocal de la Comisión de Táctica y dirigiendo en Navalcarnero, pueblo de Madrid, cursos de aplicación para los grados de capitán y teniente de artillería; pero también de Información para Jefes Militares.
Al decir de Pablo Herce: 'El expediente militar de D. Pedro de la Cerda termina bruscamente. Se suspende la relación de ascensos, cargos y servicios en 1920 (cuando el interesado contana 49 años) y falta el final lógoco de todo expediente: el pase a la reserva, la licencia indefinida, el fallecimiento'.
En 1927 emprende, con su esposa Eugenia Lefevre un viaje alrededor del mundo; viaje que recojen, ambos, en un libro titulado 'Viaje universal en busca de la verdad' que hemos leído con sumo interés. Y que nos sorprendió, para qué vamos a negarlo. No por su maestría a la hora de describir lo que veían, no; porque, tampoco vamos a negarlo, no es precisamente una joya de literatura de viajes, no; sino por su pensamiento, creemos, muy distante de lo que pensaban los altos mandos militares. De su lectura se pueden destacar algunas facetas de este general: que no se debía llevar muy bien con el ambiente político de su patria; es decir: con la dictadura de Miguel Primo de Rivera; igualmente su actitud crítica con el capitalismo en general y con el de Estados Unidos en particular al que apoda 'Yanquilandia'; su abominación de las guerras, como la de la Primera Guerra Mundial; acusando al capitalismo de esas matanzas; y al imperialismo; en su viaje constata la acción depredadora de los ingleses en paises como India, China, Indonesia... Y los efectos nocivos, perniciosos, del dolar en América Latina.
Postura antiimperialista que, parece ser -no lo hemos leído- acentúa en el libro 'El sol de los Soviets. La Tercera internacional social de Moscú frente a la internacional armada del capitalismo'. Libro de 287 páginas, editado por Impresora Castellana. Valladolid, 1931. Dedicado a D. Niceto Alcalá Zamora. Dedicatoria que, como el mismo libro, firman Pedro de la Cerda y Eugenia Lefevre. Tiene 28 capítulos donde describen las estructuras del régimen soviético y su funcionamiento. Lenin y Stalin no salen malparados, al tiempo que atacan, como en el anterior, al capitalismo.
El hecho de ser publicado en Valladolid nos hace suponer, (por lo que le leemos a D. Manuel Azaña en la obra 'Diarios 1932-1933. Los cuadernos robados') que el general La Cerda se hallaba en Valladolid de general de la República con mando en plaza; copiamos las palabras Azaña:
'Cruz y Caminero comunican conmigo y ambos se quejan de la inacción de La Cerda. Llamo al teléfono al general La Cerda. Le informo de lo que se cuenta y le concedo 20 minutos de plazo para que vaya al cuartel de caballería y arreste a todos los que se encuentren en él no debiendo estar por razones del servicio. Promete hacerlo así inmediatamente. Desde Gobernación me hablan de autos cargados de ofciales que entran en Valladolid; de una camioneta procedente de Burgos. El general La Cerda me llama desde el cuartel antes de que transcurran 20 minutos. En el cuartel no había más que los de servicio, y ninguna novedad'.
24 de agosto de 1932 (página 43)
Y el 25 de agosto de 1932 (página 49):
'He recibido al general Cruz que manda la brigada de artillería de Valladolid. Me informa de lo ocurrido la otra noche cuando la última alarma. Y de la desatinada conducta del general de división La Cerda. El telegrama que este me envió en la mañana del 10 ya me puso contra él; pero los detalles de la reunión de generales, jefes y oficiales de la guarnición convocada por él en aquellos momentos son escandalosas. Le destituí por telégrafo. Ahora que ya está destituido es cuando se deciden a contarme que con ocasión de la fiesta de aniversario de la República, La Cerda dijo que este era un gobierno de zascandiles. La Cerda es un incapaz, semiloco. Un desastrado hasta en el vestir. Tiene una finca en Las navas. El general practica el naturismo y se pasea desnudo por el pinar. A cierta distancia va un asistente advirtiendo a los veraneantes:
-Apartense, que viene el general en cueros'.

Aparte del cotilleo sobre la vida privada de D. Pedro de La Cerda las palabras de D. Manuel Azaña indican el malestar del ejército que, en rumores más o menos fidedignos, hasta él llegaban; de reuniones en algunos establecimientos castrenses donde se criticaba a la II República; también nos muestran a un general conspirador. Pero ¿en qué dirección conspiraba? Hay que decir que, en aquellos momentos, se juzgaba al general Sanjurjo por su intento de golpe de estado; y unos abogaban porque se le fusilara y otros que se le perdonara la vida; en eso andaban los ánimos encrespados; hasta en el Consejo de Ministros se mostró la división, saliendo al final por mayoría que fuera perdonado. Por el libro que hemos leído, 'Viaje universal en busca de la verdad', no parece verosímil que el general se encaminara a posturas fascistas. Las ideas que se desprenden son más bien de tolerancia, respeto, fraternidad de hombres y culturas, convivencia respetuosa con ideas de todo tipo... no se metería, por tanto, en caminos muy derechosos; mas bien se escoraría hacia la izquierda política; en todo caso, dentro de su cristianismo, nos inclinamos a pensar que tal vez fuera masón; eso si, sin tener más que sospechas, o vislumbres, o indicios... conjeturas todas sin base firme.
Pero dejemos las sospechosas neblinas y vayamos a los hechos comprobados de su biografía: en 1934 se halla dirigiendo la represión contra los mineros asturianos en la llamada Revolución de Asturias; así escribe Luis Carlos Sen Rodríguez en el Nº 63 (30 de junio de 1986) de "Tierras de León", revista editada por la Diputación de León: 'Desde los primeros momentos de la revolución el mando de las tropas acantonadas en la provincia fue ostentado por el general de la Octava División, Pedro de la Cerda, mientras que al frente de las fuerzas que efectuaron la represión en el valle de Sabero se encontraba el capitán Ramón Cifuentes, capitán de Infantería perteneciente al Batallón Ciclista".
Y hemos leído en Internet lo siguiente: 'el general Batet va ser nomenat Cap de la 6.a Divisió Organica, en substitució del general Pedro de la Cerda y López de Mollinedo'?...
(La historia, por cierto, dice que Domingo Batet, el general Batet, fue fusilado por Franco al permanecer fiel a la República: 'fue fusilado el 18 de febrero de 1937, a pesar de las gestiones que, en su favor, llevaron a cabo los generales Queipo de Llano y Cabanellas. Franco hizo caso omiso de las peticiones de Queipo de Llano en favor de su amigo Batet en venganza por la negativa de aquel a perdonar la vida en 1936 del general Campins.')
Quizás tenga relación con todo lo anterior este documento que encontró Pablo Herce fechado en 1935 y que escribe de esta manera:
'El encargado de la Subsecretaría del Ministerio de la Guerra, Sección de Personal, se dirije por oficio al General de la Octava División Orgánica para responder a un escrito de éste, fechado el 9 de febrero del año señalado. Dicho oficio lleva la del 28 del mismo mes. Al parecer, el General de la Octava División, ante la invitación de la Superioridad para proponer personalidades que pudieran ser merecedoras de recompensa, señala que el 'Gneral de División Don Pedro de la Cerda y López-Mollinedo, al iniciarse el movimiento subversivo del mes de octubre (se refiere obviamente a la revolución de Asturias de 1934) y durante el periodo álgido desempeñaba el mando de la misma (la Octava División), contrayendo méritos que pudieran ser merecedores de recompensa. A dicha sugerencia responde el Jefe de Negociado Segundo de la Sección de Personal, D. Rafael Fernández, que 'este Ministerio ha resuelto no ha lugar a concesión de recompensa a favor del expresado General'.
Nada hemos averiguado de su actuación durante la guerra del 39-39. Por Las Navas aseguran que marchó a Francia. Sin embargo esto si que aparece en la Red:
'Prensa de Madrid de 26-julio-1936: El General republicano don Pedro de la Cerda, que veraneaba en Las Navas del Marqués, se adueñó del pueblo en nombre de la República al frente de las fuerzas milicianas y reduce a la Guardia Civil, cuyos números fueron asesinados'. ¿Qué prensa? No se dice. Aunque suponemos por la frase 'cuyos números fueron asesinados' que no debía ser fuente republicana. ¿Encabezó a los milicianos?... Por estos lares de Las Navas del Marqués nadie sabe nada de esto. Lo cual es muy significativo. Y le quita credibilidad.
Desde entonces parece como si se los hubiera tragado la tierra a él y a su esposa. Ni aparece fecha de su muerte, ni lugar de enterramiento. Misterio. Misterio. Misterio.
Tal vez algún día, algún allegado nos facilite estos datos; en ellos veremos quizás a La Cerda aureolado de encarnados chorizos, de rojizas longanizas, de suculentas morcillas, de sabrosos jamones... Aunque también podría ser, por qué no, que lo atisbáramos revolcándose en la basura u hozando en la mierda. La Historia, maestra de la vida que dicen, nos muestra ambas posiblidades.
Viajero que vienes de El Escorial, por carretera, a Las Navas del Marqués y en su misma entrada, en la rotonda, tuerces a la izquierda (y si procedes de Ávila lo haces, claro está, a la derecha) por un camino que conduce al Valladal podrás contemplar muy hermosos paisajes. Te lo aseguramos.
Pero puede que te sorprenda, metido en el camino, el rótulo de una finca, 'La Cerda', apartada a la derecha. No pases indiferente a ella. 'La Cerda', para que sepas, antaño, se llamaba 'Los Golos' y fue comprada por el general Pedro de la Cerda y su esposa Eugenia Lefevre. Una pareja singular.
Dicen que en tardes de verano muy calurosas o en noches invernales, muy frías, de luna llena, con los campos nevados, se les ha aparecido, a ciertos individuos, esta pareja de amantes, paseando desnudos, por entre los pinares, cogidos de la mano, observados desde el cielo por dos cigüeñas negras.
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(*) "En América son muy escasos los que niegan el caracter de guerra civil a las que, por su independencia, sostuvieron las actuales república hispanoamericanas. José Martí, con profundo y sagaz conocimiento de la historia española, demuestra que nuestras guerras civiles, de las comunidades castellanas contra dinastías y gobernates extranjeros, emigraron a las Indias, a medio descubrir y conquistar, con Aguirre, Los Pizarro, Almagros y el viejo Carbajal; quienes se alzaron, en América, contra los despóticos Césares austricos, como hicieron en Castilla Padilla, su mujer heroica y el fiero obispo Acuña.
El gran Carbajal, veterano del saqueo de Roma y de Pavía, propuso a Gonzalo Pizarro, para colmar su rebeldía, que se casara con la hija del Inca y se proclamara Señor del Perú independiente. Carbajal, insigne entre los más insignes conquistadores, a los ochenta años de edad fue ahorcado por Lagasca.
Narra, exactamente coómo el mallorquín Juan Picornell fue desterrado a Panamá, con otros dos conspiradores, Lax y Andrés, y a Portocabello el cuarto condenado a muerte, Cortés. Después de novelesca salvación, se juntaron el Venezuela y auxiliaron a los libertadores Miranda y Bolivar. Fueron estos españoles, de la vieja España, los primeros que se unieron a los insurgentes en lucha con los realistas. No eran todos americanos los que luchaban por la emancipación, contra la tiranía hispana; ni españoles todos los titulados realistas, huestes mercenarias en las que no escaseaban los criollos. Por la Constitución lucharon: La Serna, virrey del Perú; Valdés, Canterac, Rodil y otros muchos, que se batieron en Ayacucho, frente a Sucre. Rememora la heroica campaña por la libertad de Méjico de nuestro insigne guerrillero de la Independencia Francisco Javier Mina.
Las obras completas de José Martí recogen los discursos del adalid de la palabra, la pluma y la espada de la República de Cuba; en varias de sus disertaciones insiste y hace la debida distinción de los españoles.
En el discurso conmemorativo del grito de Yara, indepencia de Cuba, pronunciado en el Gran Centro de Nueva York, dice textualmente: 'Reconocemos -¿cómo no hemos de reconocerlo recordando a Mina en Méjico, a Gainza en Guatemala, a Villamil en Cuba, al gallego Insúa en Nueva York?-, reconocemos el valor político del esspañol amigo de la liberttad, que la deja franco el paso sin oponerse a sus triunfos; nuestra profunda estimación por el español bueno y libre, sólo iguala nuestra determinación de arancar de raiz, aunque se queje la tierra, los vicios y las vergüenzas incomparables con que el español malo nos pudre'.
En otro de sus discursos, pronunciado en Tampa -velada conmemorativa del fusilamiento de los estudiantes de Medicina perpetrado en La Habana el 27 de noviembre de 1871-, hace una salvedad, muy honrosa, para quien se opuso a tanta crueldad reivindicando la honra española. Dice lacónicamente: 'Recordaré al bueno y magnánimo español, huesped inolvidable sea de todos nuestros hogares, laureado aquí en efigie junto con el heroico vindicador, quien en los dientes de la misma muerte, prefiriendo al premio del cómplice la pobreza del justo, negó fervoroso su espada al asesinato. Dicen que altivo sufre, comido de pesar, en el rincón donde apenas puede consolarlo la cólera del vencedor pudiente de los vencidos miserables. ¡Sean para el buenespañol, cubanas agradecidas, nuestras piadosas y más hermosas flores'.
Para terminar esta demasiado extensa afirmación, nunca olvidaremos el dolor profundo que percibió, al conocer la muerte del doctor José Martí -en el combate de Dos Ríos, Ventas de Casanova, junio de 1896-, el noble general don Anselmo Martínez Campos. Este hombre bueno, que escribió con sus hechos la historia contempóranea de España, modelo de patriotas y soldados, virilmente afirmó siempre que en todas las rebeliones y sediciones era la causa y pertenecía toda la culpa al jefe autoridad; sintió bien la pérdida del semejante bueno, sin fanatismos, con quien era posible entenderse para la paz y bien de todos.
Y no es preciso cansaros más, lectores amables,; las obras y conducta del doctor Martí integran el espíritu reinante desde la Pampa hasta la Sabana; indudablemente muy distinto del que domina en cámaras y camarillas de déspotas sembrados y serviles asalariados en su opulencia, en su vivir. Las hallaréis en todas partes, modestas estancias y humildes bohíos: constituyen y fundamentan el amerispanismo (sic) de la Amerispania (sic), concepto más piadoso, más justo, exento del vanidoso y común Hispanoamérica, que sufren colmados los primitivos poseedores de la tierra, aunque se pudran hartos.
Escrito este libro en castilla-español (sic), nunca por otras razones, expuesto al concepto espiritual iberoamericano, queremos dedicar especial recuerdo a síntesis, tan debatida, como los aprecios universales de historia hispana en América, investigada y estudiada sinceramente: ocultarse es engañar, además es pueril y falaz; reconocer errores es vital regeneración, única que puede salvar, con nobles rectificaciones en sus enseñanzas, es siempre la redentora Verdad."

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Pedro de la Cerda / Eugenia Lefevre en 'Viaje universal en busca de la verdad', página 31, 32, 33, capítulo IV; CIAP (Compañía Ibero-Americana de Publicaciones), Buenos Aires, Barcelona, Madrid, 1930.

lunes, 27 de abril de 2009

Iswe Letu: Ciencia, masonería y religión

Las iglesias viejas tildan a las nuevas de sectas, acusándolas de todo tipo de desmanes y pecados. Es una guerra lógica: si las nuevas prosperan les quitan clientes a las viejas. Su edificio se resquebraja. Con el tiempo se desmorana. Por eso, a veces, son conflictos sangrientos.


Otro enemigo de las religiones o iglesias: la ciencia.


Cada avance de ésta es respondido por las religiones con una catarata de improperios y vaticinando que, de seguir por ese camino científico, la humanidad padecerá males sin cuento.


Y es también lógico ese ataque porque la ciencia socaba los cimientos ideológicos en los que se mantiene. Su edificio se quiebra, se desmorona y cae. Luego tienen que levantar uno nuevo. Eso cuesta tiempo y dinero. Y ya el nuevo edificio no tiene el mismo lustre y empaque que el de antaño.


Su basamento es más endeble. Su atractivo se resiente. Su poder disminuye.


Y con el tiempo llega a desaparecer como ha sucedido con otras a lo largo de la Historia.


La masoneria tiene algo de religión con sus ritos, ceremonias, vestimentas e incluso grados o categorías de sus miembros. Por tanto ha sido muy atacada por las iglesias. Y por los poderes más reaccionarios. Para parecerse más: le han salido ramas. De modo que hay una masonería que se lleva bien con el poder, con el dinero; otra que no se escora tan a la derecha. Eso venía a decirnos Troski en un libro, que leímos hace años, poniéndo como ejemplo de la primera a la reina Catalina de Rusia que era masona o a Guillermo de Alemania.


Y nosotros entendemos: no será la misma esencia ideológica esa, de esa masonería de alta alcurnia, que el sustrato espritual que atrajo a numerosos republicanos hasta el punto de afiliarse a logias masónicas; como por ejemplo: a Machado (D. Antonio)


Ahora bien, hay antiguos 'sectarios' -según el flagelo de las religiones establecidas- por ejemplo masones, que han llegado a la máxima dirigencia de la, por ejemplo, Iglesia Católica (siempre que lo que pongamos a continuación sea cierto) que no se ha distinguido por su tolerancia con la masonería. No, no es una contradicción. Porque, vamos a ver, si una 'secta' se afianza y fortalece (la masonería, u otra cualquiera) la vieja se tambalea y debilita (iglesia católica u otra cualesquiera); el Papa (pastor, rabino imán) tiene que salvar el conglomerado católico (judío, anglicano, musulmán) contra los que la amenazan. ¿Y quién puede atacar mejor defendiéndola que quién conoce, desde dentro, a los amenazantes?...


En su libro 'María de la Fuente' Camilo Castelo Branco cita un ejemplo de Papa -repetimos siempre que sea verdadera- que había sido masón, Pio IX. Lo hace Castelo Branco riéndose de la ignorancia del padre Casimiro, un cura absolutista, guerrilllero para más señas contra los avances liberales, una especie de Cura Merino a la portuguesa (quizás con más trascendencia política) que había escrito algo de lo que se carcajea a mandíbula batiente, se escojona -como decimos- el escritor portugués.


"Imprimió el padre Casimiro, en 1871, una Protesta contra la sacrílega invasión de Roma y la evaluación de la libertad liberal. Este opúsculo, con sus especiales dedicatorias, lo envió el autor a varios príncipes, al Pontífice y a prelados. El contemplado en primer lugar es don Miguel II. El segundo es Pío IX.


El folleto fustiga a los masones. Los epítetos que usa para adjetivar variadamente a los masones -variedad necesara a la belleza de la composición- tienen esta dulzura apostólica: rateros, ladrones, impíos, salteadores, incendiarios, asesinos y salteadores de colosales proporciones. Pío IX que había sido masón, y, con seguridad no fue salteador ni impío, debió resentirse de la insolencia con que el portugués le descargaba indirectamente calumnias. En el Periódico de Comercio, de Lisboa, del 12 de febrero de 1876, y en el Gran Diccionario portugués, bajo la dirección de Fernández Costa, art. Masonería, pag. 344, se encuentra el siguiente documento, extraido del Popolo, periódico de Génova:


'Oriente de Nuremberg'. Respetable Logia 'Fidelidad Germánica', hija de la Gran Logia de Baviera, con letras de constitución de la Gran Logia Madre: Los tres Globos de Oriente de Berlín. Poseemos en nuestros archivos, bajo el número 13.715, el siguiente documento, certificado y legalizado en la debida forma, escrito en italiano y acompañado del gran sello de la Grande Logia 'Luz Perpetua' en el oriente de Nápoles. Respetable Logia 'Eterna Catena', Oriente de Palermo. Nosotros, maestros y oficiales dignatarios de los tres grados masónicos de San Juan; certificamos en nombre del gran Arquitecto que dirige todo, que hoy a medianoche recibiremos en este local, con todas las formalidades prescritas por el ritual y con completa obediencia de las disposiciones de la orden, al hermano Juan Ferreti Mastai (*), natural de los estados pontificios, el cual, después de haber prestado juramento en presencia de todos nosotros, afirmó no pertenecer a ninguna sociedad secreta, fuera de nuestra Logia; y pagó los derechos correspondientes a su grado. En consecuencia, ordenamos a todas las logias masónicas del universo que le reconozcan como verdadero y perfecto masón, recibido en la logia regular y perfecta, y así juzgamos y testimoniamos como personas concienzudas y honestas. Y para que este documento sea reconocido como verdadero, en él ponemos nuestras firmas. En Palermo, en la primera quincena del mes de agosto del año profano y civil de 1839 - 'No varietur'.' Giov. Ferreti Mastai. - El venerable de la logia, Matheo Chiavo. - El secretario de la logia, Paulo Duplessis. - El gran maestre de la Gran Logia de Nápoles, Sixto Calano. Yo, abajo firmado, certifico que todo lo que queda relatado es exacto, y que este documento existe en los archivos bajo el número arriba reseñado. - Guillermo de Witelstach, gran mestre de la Gran Logia de Baviera (Príncipe de Baviera).'


Se discutió la autenticidad de este documento; pero los masones sostuvieron su veracidad, fundándose en las formalidades auténticas en que lo encontraron; y alegaban que Pío IX, en el comienzo de su pontificado, procedió armónicamente con los consejos de la masonería.


Parece, pues, que el virulento opúsculo del padre Casimiro José Vieira no debió ser agradable a Juan Ferreti Mastai. (*)


Hasta aquí lo que nos dice Castelo Branco. No sabemos si este papa fue masón o no, pero que la iglesia católica romana, en la época de este papa se cebó contra la masonería... eso si lo sabemos. El texto, además, nos ilustra acerca de las luchas ideológicas de entonces en Portugal y su gran libertad.

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(*) El Papa Pío IX