miércoles, 22 de agosto de 2012

Janheinz Jahn (1): El 'símbolo' de la represión estaba en la escuela (*)


Autor: Janheinz Jahn ; Título: Durch afrikanische Türen (1960) by Eugen Diederichs Verlag;  Düsseldorf-koln - Frankfurt (Germany); 279 páginas.

Autor: Janheinz Jahn; título: Africa Puertas Adentro (Hechos, cosas y gentes de África occidental); título del original: Durch afrikanische Türen (1963) - traducción del alemán: Ingeborg S. de Luque; los libros del mirasol; Compañía General Fabril Editora; 252 paginas; Buenos Aires (Argentina)

La fecha del libro, 1960 en alemán y 1963 en castellano, nos explica el subtítulo que dice 'Hechos, cosas y gentes de África occidenal'. Poco después tendría que haber citado paises independientes en concreto. Aquí ya cita a Ghana como país independiente y a su dirigente Kwame Nkrumah. Si bien, en general, aun utiliza el lenguaje colonial nombrando a las regiones o zonas del imperio británico o del frances. Es un libro que hemos leído a menudo. Nos ha enseñado muchas cosas. Lo cual agradecemos a este africanista alemán. Ahora, pasado el tiempo, nos damos cuenta de que su optimismo en un porvenir luminoso de África no se ha llevado a cabo. Los independentistas no han cumplido con su pueblo. Lo han abandonado. Y han traicionado sus ideas dejando el poder real, el ecónomico, en manos de los blancos de siempre. Por eso a la época independiente africana hasta hoy se le ha denominado 'Neocolonialista'.  Es decir: siguen dominando las metrópolis coloniales. De momento.

El autor visita esa zona: Nigeria, Ghana, Camerún... y escribe sus observaciones sobre el paisaje, el paisanaje, la comida, la religión, los transportes, la burocracia, la educación, la política, la cultura, las mujeres, los hombres... Siempre alejado de las rutas turísticas y metido entre las gentes africanas. 

Va sacando también lecciones de vida, de vida personal; por ejemplo: de viaje con un amigo por la Nigeria del Norte les invitó a su casa un hombre influyente; llegó la hora de comer y como las comidas las preparaban con mucho picante y hacía excesivo calor ardían por dentro y por fuera; el señor de la casa les dijo que si querían un baño; a ellos les salió la respuesta que si, como náufrago se agarra a una tabla de salvación; enseguida les preguntó si un baño caliente o frío; a ellos les pareció la pregunta extraña; no obstante contestaron que fría, por supuesto; después, con el paso del tiempo por esas tierras, aprendieron que es mas refrescante un baño de agua caliente o tibia que un baño de agua fría.

Pero traemos a colación este libro por unos párrafos del capítulo titulado 'Educación, con mayúscula'. Y es que, salvando las distancias, a nosotros, nos relataron, en Euskadi, algo similar a lo que cuenta Janheinz Jahn de la educación en la parte francesa. Si bien, tenemos que decir que no sabemos si eso que aquel hombre nos contó fue una orden de la autoridad franquista para todas las Escuelas de Euskadi o solo se refería a aquel pueblo. No lo hemos investigado.

Veamos: 

Llevábamos unos meses dando clase a niños de corta edad en Cestona. Cestona es pueblo de la provincia de Guipuzcoa conocido por su balneario al que acudían (y acudirán)  gentes de alcurnia. Este pueblo está en Valle del Urola. Allí estuvo algún tiempo de médico el escritor Pío Baroja. Bien, pues la Caja de Ahorros organizó una jornadas culturales en el cine de otro pueblo de ese mismo valle, Azcoitia; como dista numerosos kilómetros de Cestona, el banco puso autobuses para llevar a los niños; se acomodaron en los asientos alegres e inquietos; me senté en un asiento; como eran asientos dobles el otro se quedó vacío; y el chofer arrancó el vehículo y el autobús comenzó a rodar; en el asiento vacío se sentó un hombre que se presentó como empleado de la Caja de Ahorros; los niños cantaban; de cuando en cuando había que llamar la atención a algún niño para que no se desmandara.

Este hombre comenzó a hablar de su pueblo, de las virtudes de su pueblo. Me conocía la charla de los ditirambos localistas de memoria. El pueblo es el mejor, el mas famoso, el que mas hoteles tenía, donde mas visitantes acudían... Y fue derivando hacia la escuela, los maestros, los niños, la escuela como edificio, las clases, el respeto al niño, las madres, el amor a los niños, los caseríos, el tratar con cariño a los niños de los caseríos, a los niños de los caseros y a los de la calle, a los del pueblo.

-A los niños hay que tratarlos con cariño, con amor, con respeto, con mucho tacto. ¿Porque usted los tratará con respeto? -me mira.

-Claro.

Y siguió hablando del euskera, de las particularidades del su habla, de la ortografía, que aun no está regulada (por entonces, por 1969 o 1970 mas o menos), del poder de expresión de su idioma, de los escritores que han escrito en euskera y que han tenido sobre todo la mira en la niñez; tratando a los niños con esmero, con devoción, como debería hacer yo.

-Yo los trato con todo cariño.

-Hay que ser consciente de que el niño es como un brote nuevo al que hay que regar, echarle abono; en suma cuidarlo; y ser conciente del mal que se puede hacer a los niños. Y eso es un crimen que merecería ser castigado. Por aquí han pasado maestros rurales (eso de rural me sonó exótico) de todas las clases. En general malos;  a los niños no sabían tratarlos como es debido, se enfadaban por el hecho de hablar vasco; cuando el niño, que solo sabe su idioma, hablaba espontáneamente en idioma materno; y a los que se expresaban sin querer el idioma que hemos mamado los castigaban y al final de la clases alguno se quedaba con el collar de la bolita colgado al cuello. ¿No será usted uno de los aplican ese castigo? Bueno, que digo, si eso ya no se utiliza ese método, creo yo

Me vuelve a mirar. Y yo me atrevo a preguntarle:

-¿Qué es eso del collar con la bolita?

-¿No lo sabe de verdad? ¿No me estará tomando el pelo?

-Si no quiere explicarlo a mi me da igual. Allá usted...

-Ya veo que realmente no tiene idea de eso. Pues verá: como sabe, aquí hablamos euskera y no castellano; pero las clases se dan en castellano porque ustedes, los maestros, no saben el euskera; los niños, por tanto, les cuesta hablar en castellano y  se expresaban en euskera; y para evitar que hablasen en nuestra querida lengua materna se prohibía hacerlo en clase; para que eso fuera efectivo se inventó el collar con la bolita; la tenía por la mañana el maestro en su mesa; si alguien hablaba en euskera se tenía que colocar el collar con la bolita en el cuello; entonces, para quitarse de encima el collar, esa mancha, esa vergüenza, aguzaba el oído para oir al que se pronunciara en euskera; corría a chivarse al maestro con lo cual se veía libre del baldón, del oprobio, de la señal, pues inmediatamente pasaba el ignominioso objeto al acusado; la clase se convertía de ese modo en todos vigilando a todos. Un verdadero infierno.

-¿Al que terminaba con el collar que le ocurría? 

-O le daba una paliza el maestro o se la daba su padre; el padre, con harto dolor de su corazón, lo hacía por el bien de la familia ya que podía ser fichado como rebelde a la dictadura franquista o militante independentista. Y eso conllevaba la represión:  echarlo del trabajo, que la policía lo molestara, palizas en los cuartelillos de la Guardia Civil o la cárcel por cualquier pecata minuta.

-Ya entiendo el por qué siempre me ha estado hablando de que quisiera a los niños, los amara, los tratara bien... De modo que ya me estaba usted hartando porque yo siempre he tratado bien a los niños.

Eso fue lo que nos contaron allá en Cestona, pueblo vasco en el Valle del Urola y este el relato del africanista alemán que completa, creemos, lo que hombre no supo expresar:

"En las regiones ocupadas por los británicos, la enseñanza elemental comienza en idioma autóctono y solo a partir del cuarto año de estudios se agrega el inglés. En las zonas de mandato francés, al igual que antaño en las alemanas, se comienza desde el principio con la lengua europea. Los textos de enseñanza primaria son buenos, y la enseñanza podría resultar amena, pero hay allí un método de tortura que es más eficaz que la regla o el palo para el aprendizaje del idioma francés:

'Tu hablas el fanti, te doy el 'símbolo',
ah, ah, te doy el 'símbolo'.
Tú hablas el agni, te doy el 'símbolo',
ah, ah, te doy el 'símbolo'.

Y todos los que llevan un aro, una cartera de colegio, algunos libros en las manos, caminan, andan, bailan en derredor y le gritan en el oído:

'Tu hablas baulé, te doy el 'símbolo',
ah, ah, te doy el 'símbolo'.

En el umbral está el director y sonríe.

-¡El símbolo! ¿No sabe usted lo que es? Tiene suerte. Es una pesadilla. En la escuela no se puede hablar, no se puede reir, pues siempre se piensa en el 'símbolo'. Se busca, se espía al portador del 'símbolo'. ¿Dónde está? ¿lo tiene este? ¿O ya lo lleva aquel? Debajo de cada taparrabo, en cada cartera escolar para estar metido. Los unos miran con desconfianza a los otros, el 'símbolo' ha envenenado el ambiente, ha viciado el aire, ha helado los corazones. Los inspectores escolares notaron en sus reiteradas visitas que estos 'burros' no trabajaban con  gusto suficiente el idioma de Vaugelas. Nada es mas doloroso que oir que se habla mal la lengua materna...

Se tomó la decisión y se enviaron circulares a todos los rincones de la selva, hasta a la mas chiquitita escuela de aldea. 'Está prohibido hablar la lengua materna dentro de la escuela'. Fue una orden precisa y su alcance estaba bien delimitado, Ese día se creó el 'símbolo', un pedazo de madera, una caja de fósforos vacía..., cualquier cosa, que se entregaba al mejor alumno con la misión de dárselo al primer estudiante que se expresase en idioma propio.

De este modo el primer día de vigencia de la orden y de la aparición del 'símbolo', entró una frialdad particular en el aula. Si bien aun se cantaba al  empezar la clase, ya no se hacía con el mismo entusiasmo, con el mismo brío. Y los recreos, los alegres e impacientemente esperados recreos después de una lección mal sabida, esos recreos que hacían pensar en un telón que se levantase repentinamente, también cambiaron. En lugar de la confusión despreocupada, del retozar, del correr y del alegre pelearse, actos en cuyo ejercicio resulta tan fácil caer en la lengua de los padres para darse ánimos, los alumnos se dividieron en pequeños grupos, solo se atrevían a murmurar palabras en secreto, desconfiando de cualquier compañero que pasara a se sentase inocentemente cerca de ellos. Lo mas sensato era irse inmediatamente. Si uno se permitía dirigirse la palabra en lengua agni, los compañeros sentían miedo y le respondían en francés. A un amigo, en cambio, se le habla sin desconfianza en la propia lengua y se entrega riendo el 'símbolo'.

Por eso, bajo la batuta de los franceses es corriente encontrarse muchachitos de diez años que hablan con corrección el francés y jovencitos acostumbrados desde muy pequeños a pensar en el idioma francés. El severo principio de selección, que solo abre el paso de la escuela superior a los mejores alumnos, aunmenta el rendimiento y acicatea al alumnado. Donde haya chicos en edad escolar, se les verá siempre inclinados con fervor sobre los libros de texto. En el tren que une Lomé con Palimé, viajaban en el mismo coche que un servidor de ustedes dos escolares que se aplicaban incansables, y al ritmo del traqueteo del tren, a aprender una fábula de Lafontaine hasta que se la aprendieron de memoria sin errores. La carrera universitaria en Francia, en París,  es el aliciente que asoma tras los años de intenso trabajo.

El sistema de educación francés para África occidental se basa en la asimilación total de la intelectualidad africana por la cultura francesa, con el propósito de atar cultural y políticamente a Francia a todos aquellos africanos que puedan constituirse en un peligro para el poder de Francia y convertirlos, mediante la escuela y la universidad, en franceses negros, susceptibles de sucumbir a las tentaciones de la vida que se les brinda generosamente en Francia, iniciando brillantes carreras sea en el campo intelectual o en el de la administración, en lugar de regresar a África y dedicarse quizás a fomentar la independencia.

Políticamente, este plan ha fallado. El elevado nivel científico de los africanos residentes en París y apartados de su patria, les brinda el medio de redescubrir África por la vía intelectual. Les ayuda a aquilatar el valor de las tradicionres culturales africanas y a pelear por la libertad de su patria desde su recién adquirida conciencia de si mismos."

Políticamente, añadimos nosotros, el plan tampoco funcionó en Euskadi. Aunque los vascos no hayan logrado su indepencia.

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(*) Título nuestro
Foto: Janheinz Jahn

miércoles, 6 de junio de 2012

Iswe Letu: Patatales en la Colina del Horror (*)


Título de la noticia: Patatales untados en la Colina del Horror. Eso ponía. Ni mas ni menos.

Se quedó perplejo ante estas 7 palabras. Parecía un titular de broma, de cachondeo. Consultó su mente el calendario. Para cerciorarse de que no estaba en diciembre. Descarta el Día de los Inocentes. Lo desecha. Estamos a finales de mayo. Seguro. 

-¡Bah! Bobadas a ojo.


Que le tomen el pelo a otro. A él no. Pasó la hoja del periódico. 

Lee: 'la prima de riesgo ha subido casi hasta los 550'. 


La cosa va mal. Muy mal. Todo camina de mal en peor. Hasta los periódicos. 


Lo pensaba al recordar el titular de la portada: 'Patatales untados en la Colina del Horror'. ¡Qué chorrada! Venir a hablarnos, ahora, precisamente ahora, de 'colinas del horror'. No se necesitan colinas, ni oteros, ni cerros, ni lomas... El horror lo tenemos cada día. Ese sí que es un agrio picacho; o mas bien una sierra que te va triturando. Nada mas levantarte. ¿Por qué?: Por el yo (la caridad bien entendida comienza por uno mismo) en paro, por la prima de riesgo (que luego pagaremos entre todos), por el paro, por los hijos en paro, por los parientes en paro, por... No sigue. Para que vengan los periodistas, aquí, a entretenernos con patatas pintadas o untadas o gravadas... y ubérrimas. ¡La madre que los parió! ¡Otros que tal!...¡Hijos de la gran...! 

Estaba indignado, iracundo, rabioso... en fin, de muy mala hostia. Con ganas se quedó de rasgar el diario en mil pedazos. Pero no. Su dinero le había costado. Eurillos que no le sobraban. Llevaba 3 años parado. Además... está el fútbol. ¡La Roja! ¡El Madrid! (Real, por supuesto)... ¡Coño!, también el Barça. Sus hijos eran forofos de él. No todos. Entre sus vástagos, cosa curiosa, hay hinchas del Athletic (de Bilbao, sin duda) Los leones aun rugen en los bosques de Euskadi. Solo vascos, nada de extranjeros.  Españoles de pro. Vascones de la cantera. Resisten. Como su pueblo. Si no hay chuletas que comer... (porque ya el paro comienza a hacer estragos por allí)... comerán patatas. 

¿Patatas? Si, patatas. Su madre las hacia rebozadas. Riquísimas. Las llamaba 'patatas a la importancia'. O, sin tan alta alcurnia, fritas, cocidas, a la riojana...

-¡Joder! ¿pero qué estoy diciendo?

El titular le ha trastornado. Le ha comido el tarro de las esencias intelectuales.

Patatales untados... Aunque si bien lo piensa... Comienzan por ahora a brotar con fuerza los campos de patatas... Tal vez necesiten jornaleros... No es que el titular deje entrever algo de eso, pero lo necesita tanto que... Quizás para cuidar los campos de esa colina del... Jamás había oido ese nombre: 'Colina del Horror'. El nombre se las trae. Da hasta miedo. Sin conocerla le...

Luego, casi de inmediato, se da cuenta que las palabras, tanto escritas como habladas, así porque si, no es para tenerles temor. O son dibujos o son sonidos. No hacen daño físico. No hieren. No derraman sangre... ¿Miedo por eso? No. A los que tienen armas. A esos si. Lo demás, son prejuicios.

Tendría que leer el artículo del periódico para saber lo que dice.  A lo mejor... Lo hará después. Antes se empapará con la lluvia del fútbol: El Madrid (Real, por supuesto), el Barça, el Athletic... ¡Ah!, y La Roja, sobre todo La Roja. El era español, español, español... Por los cuatro costados.

-Ahí semos toos unos.

Sin diferencias. Parados y con trabajo. Ricos y pobres... Sin clases. Como debe de ser. En comunión patriótica. Y respiró hondo. ¡Qué bien se hallaba así!: alegre, dichoso, orgulloso... Y sin patatas que comer...

-Otra vez las patatas. El titular de los cojones. ¡Ya está bien, hostias! Leeré el dichoso artículo

Pasó las hojas hasta la portada. Allí estaba. Constaba de dos partes: una en la portada y la otra al final del diario. 

La primera era una descripción del lugar denominado Colina del Horror. Lugar de gran atractivo turístico. Decían. Sitio rocoso. Con paredes lisas y picachos de muy diferentes formas y tamaños que, en noches de luna llena, proyectaban sombras horribles. Como para helar la sangre al mas bregado. Lugar inhóspito, yermo, desolado.... Pero, decía el artículo, tenía un porvenir luminoso. 

En la segunda parte, al final del periódico, estaba la parte positiva. Efectivamente, allí se podía leer casi en forma de titulares con letras grandes: 


-PONED EN PRÁCTICA VUESTRA IMAGINACIÓN. PINTAD PATATALES UBÉRRIMOS. UNTAD LOS ROQUEDALES DE LA COLINA DEL HORROR. SERÁ UN RECLAMO TURÍSTICO. ESPAÑA OS NECESITA. ACUDID A SALVARLA DE LA CRISIS.

Firmaban el artículo: emPresarios emPrendedores en acción.

Su eslogan: Sin crear emPleos sacaremos a EsPaña de la crisis. Garantizado.

Quedó pensativo. Iba a tirarlo. Empero... lo guardó. A falta de papel higiénico se limpiará el culo con él.
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(*)Fuente original del relato: la palabra Punch. Es una marca de puritos cubanos

P: patata o patatales
U: untar o untados o ubérrimos
N: noticia
C: colina
H: horror


Frase: Titulares de una noticia: patatales untados en la Colina del Horror

lunes, 30 de abril de 2012

José Mª Amigo: Una sueca en Maputo



Autor: Henning Mankell
Obra: Un ángel impuro
Tusquets Editores S.A.
Primera edición: febrero de 2012
Barcelona

Sabía quien era Henning Mankell. Pero no había leído ninguna de sus obras. Uno no puede leer todo. Y esta... solo porque trata de Africa. Muchos deben de conocer su estilo. Lo digo considerando que esta editorial le ha publicado ya 23 obras. 4 de tema africano.

Henning Mankell nació en Estocolmo en 1948. Tiene cuatro años menos que yo. Vive a caballo entre Suecia y Mozambique donde dirige (curioso) el teatro nacional. Es muy popular en su tierra por sus obras teatrales. Y conocido en el mundo por sus novelas policíacas cuyo personaje es el inspector Kurt Wallander.

Nada que ver con este 'Un ángel impuro' que narra las peripecias de una moza sueca que llegó a regentar una casa de putas, herencia de su segundo matrimonio, en Lourenço Marques (hoy Maputo). 

Basada la novela en la existencia, cierta, de una mujer sueca propietaria de uno de los principales locales de lenocinio del, entonces, Lourenço Marques. El mismo escritor en una nota al final del libro dice: 'siempre existe una semilla enraizada en algún suceso real que da origen a la ficción de cada uno de mis libros'. 

Pues eso, la semilla la tiene, la siembra y sigue el desarrollo que su imaginación alimenta. El terreno lo tiene por partida doble: Suecia, cuna del autor y del personaje y Mozambique donde pasa temporadas el escritor y transcurre una buena parte de la trama de 'Un ángel impuro'. 

Si luego engarza las aventuras vitales de la dama al tiempo histórico -últimos del XIX y principios del XX es la fecha que se lee en el archivo colonial de Maputo (repetimos, antes Lourenço Marques) apareciendo una señora sueca como una de las personas mas importantes en contribuir a la hacienda pública con sus impuestos y que es directora de un prostíbulo- ya puede crecer la historia. 

Frío en el Norte, calor en el Sur, con una misma sociedad clasista de amos y siervos. Con la particularidad de que el Sur se esconde tras el color de la piel: blancos, los amos; negros, los siervos. Hanna, la protagonista, el ángel impuro que así la llamaba su padre, una jovencísima nacida en el interior de Suecia, es enviada a la costa, porque en casa no hay comida para todos; allá trabaja de criada  y poco después la enrolan de cocinera en un barco que transporta maderas con destino a Australia; en el barco se casa con un marinero y al poco de las nupcias el esposo muere; entonces desembarca Lourenço Marques.

Es allí, en esa ciudad, donde, a pesar de ser blanca y rica, a pesar de aterrizar de lleno en medio de prejuicios sociales y raciales (o quizás por eso), su origen de clase, su procedencia pobre, le hace ver la mentira de esos conceptos. La injusticia, la violencia, la brutalidad que los blancos ejercen contra la mayoría de la población negra se le va desvelando, poco a poco, comparando cada caso con su propia experiencia vital. Y se enfrenta a ello. Sin ninguna dirección. No es un choque social, sino personal. De ella, como Hanna, procedente de una de las zonas mas pobres del interior de Suecia; como criada que ha sido. No es una toma de conciencia social, ni de sublevación social. Aunque algún motín presencia: un levantamiento de la negrada que termina en una carnicería; de negros, claro. 

Levantamiento que no le sorprende porque ha llegado a la conclusión que todo ese maltrato a los negros, los malos modos, los gritos, los castigos corporales... no son mas que miedo de los blancos; miedo, si; a los negros; de ahí que uno de los negocios mas lucrativos sea la venta de perros pastores alemanes  adiestrados para atacar a los negros. Y, al revés, el silencio, la mansedumbre, la humildad, la sumisión... de los negros esconde un odio visceral a los blancos.

La novela, a mi modo de ver, tiene tres tiempos que vienen a ser solo dos: un primer momento de suspende, de incertidumbre, hasta que se encarrila el destino de Hanna; luego un segundo de remanso que casi coincide con la travesía del barco hasta Mozambique; y un tercer tiempo, que tiene las mismas características que el primero, su estancia en Lourenço Marques que se va acelerando en intriga, en anhelo de ver pronto el desenlace final.

Una pega, un borrón que hasta el mejor escribiente tiene: la batalla, la lucha, el empeño de Hanna en la defensa de una mujer negra, con la apenas ha tenido trato, hasta extremos de heroismo, me parece a mi poco creible o poco convincente o, para ser mas benévolo, no suficientemente explicado.

Conclusión: pegas aparte, me ha gustado.

sábado, 11 de febrero de 2012

José Mª Amigo: Merienda de negros, ¿racismo de Waugh?


Libro: Merienda de negros
Autor: Evelyn Waugh
Editorial: Anagrama
Barcelona, 2008

'Merienda de negros' se publicó por primera vez en la colección 'Panorama de narrativas' en 1985 y luego en 'Compactos' en 2008. El título de la edición original fue 'Black Misehlef' del año 1932. Yo la leo ahora, en febrero de 2012. Está nevando. Hace un frío que pela. Tanto, que mis manos las tengo enguantadas. En la calle me dicen que hay 7'5º bajo cero. Dentro no sé... 10 u 11º grados. Entra un fresquillo por la parte izquierda donde están los ventanales que me deja la nalga temblando. La nieve se pega a los cristales.

En fin, 'Merienda de negros' si no me ha dejado tan frío se ha acercado un tantico. La culpa es mía que no recibo este humor inglés con las venas abiertas. Se me cierran los conductos formando una barricada al gracejo de Evelyn Waugh. El hombre hace esfuerzos para llevarme hasta su sentido de las agudezas. Pero no llego a la meta. El ingenio, el gracejo, la gracia, el chiste, el humor que a mi me llega, a lo mas hondo, es aquel que sorprende provocándome tempestades de risas, vendavales de carcajadas. O brisas de ironías donde aflore la sonrisa a mis labios. Aunque sea timidamente. Sin embargo, estas salidas, estas ocurrencias del inglés, del novelista inglés llamado Evelyn Waugh son tan... tan... tan desangeladas (para mi) que me deja solo con la pura razón. Descarnado. Sin que atraviese o recorra el trayecto de la burla por todo mi cuerpo. Y lo convulsione. No. En el cerebro queda. Y de ahí no sale. La carcajada no asoma, la risa se oculta, la sonrisa no aparece. Los músculos se quedan quietos. El cuerpo no interviene. De modo que puedo decir que no me he meado de risa. El intelecto no orina. Destila puros conceptos. 

Y solo desde ahí, desde ese castillo inmaterial, desde mi coco, percibo una ácida comicidad, que si que corroe a las sociedades que pinta y a los personajes que retrata. Son sociedades y personajes de desorbitada insustancialidad. Muñecos en grotescas situaciones que, a la molondra, divierten. Como, por ejemplo, cuando una remesa de botas llega a los soldados. Soldados descalzos. Y en lugar de ponérselas se las comen. Son tropas de africanos. Por supuesto. Hay un poso, nos parece, un tanto racista. O antiafricano. O para ser mas benévolos con el autor: una visión pesimista de esa Africa que, para él, no es mas que salvajismo, barbarie y brutalidad. En lo que disiento, cordialmente. 

Si bien reconozco su maestría en el escribir, en saber transmitir esa visión abyecta de los pueblos africanos. Peor para los africanos. Y afortunadamente para ellos porque ya murió.

De Evelyn Waugh leí, y me gustó, 'Un turista en Africa' (debo de tenerlo en Santa Clara de Avedillo) Libro donde narraba -el titulo lo declara- un viaje por la parte oriental de Africa. Del Africa colonial. Posiblemente por las mismas fechas en las que ideó 'Merienda de negros'. Lo digo porque en el prefacio dice: 'Escribí 'Trapisonda africana' (título que le pusieron a una edición latinoamericana) después de haber pasado un invierno en Africa Oriental y Central'. Creo recordar que en 'Un turista en Africa' decía, al principio, mas o menos, que se iba a pasar el invierno a Africa para librarse del frío, la nieve y la niebla. ¡Qué cosas, como no me encuentro a gusto me voy de gira por ahí! Es de suponer que Waugh sería una persona acomodada... No lo sé... Deduzco esto... No conozco su biografía hasta esos detalles.

Me viene a la memoria otro libro del inglés que me citó el escritor navero Tomás García Yebra, 'Noticia bomba'. Entonces no caí en que también la tenía. Por Avedillo debe andar. Comencé a leerla y la dejé. Me aseguró, entonces, García Yebra que la novela citada era un ataque demoledor a los periodistas, o al periodismo, o ese mundo. 

No estoy seguro de que lo vaya a leer si se trata del mismo tipo de humor... De lo que si estoy convencido es de que 'Merienda de negros' le gustaría a Tomás García Yebra. Él escribe con ironía, con sorna, con chispa. Aunque el humor, el retintín del amigo Tomás tiene mas sal (para mi) que el de Waugh. No estoy comparándolos, ni haciendo un juicio de valor, ni coloco en una lista a uno por encima del otro, literariamente hablando. De hecho Waugh ya pasó a la Historia y Tomás está por ver si será acogido por ella. Por eso repito el latiguillo 'para mi'. Porque a mis entrañas le resultan más cómicas las situaciones narradas por Tomás García Yebra. A mi. Y no os apuntéis porque podéis salir perdiendo.

Para finalizar copiaré el texto de la contraportada del libro que, aunque son palabras de propaganda del editor, viene a dar una visión general del libro y contraresta así mi opinión:

"Seth, el nuevo emperador de Azania, 'tirano de los mares y licenciado en Oxford', ofrece a su antiguo condiscípulo Basil Seal -insolente, sofisticado y amoral, una perfecta garantía contra la estabilidad y el orden- el cargo de 'Ministro de la Modernización' de su africano país. A partir de ahí se emprenden las mas descabelladas innovaciones y las iniciativas mas quiméricas, prococándose un sin fin de intrigas tribales y diplomáticas que desembocan en la anarquía y el caos, y en un auténtico festín canibal.
Esta novela, que en palabras de Waugh, 'trata del conflicto entre la civilización, con sus correspondientes y deplorables perversiones, y la barbarie', es una feroz y destructiva farsa que ataca simultáneamente a los salvajes de la jungla y a los de las ciudades modernas, sin dejar títere con cabeza, y en la que abundan personajes, gloriosa e inovidablemente cómicos, como el inepto y petulante embajador inglés o las dos damas que se presentan para observar el tratamiento dado a los animales en ese país 'bárbaro'.

martes, 13 de diciembre de 2011

MARRUECOS: Comunicado de Vía Democrática [Annahj Addimocrati]



MARRUECOS: Comunicado de Vía Democrática [Annahj Addimocrati] sobre las elecciones legislativas del 25 de noviembre

diciembre 9, 2011 por PCE (m-l)   

Publicado en: Comunicados

Las elecciones legislativas anticipadas, celebradas el 25 de noviembre de 2011, fueron manipuladas por el Estado marroquí para hacerse con la iniciativa y dorar el blasón de su legitimidad en declive, debilitar el «Movimiento 20 de Febrero», y aparentar ser un régimen que escucha las demandas del pueblo, tanto nacional como internacionalmente.

Las actuales elecciones se han desarrollado en base a una Constitución otorgada, y boicoteada por el pueblo marroquí, pues esa constitución legitima el despotismo –todos los poderes se concentran en el rey– y no permite una verdadera alternativa de poder. Las elecciones han sido organizadas bajo la dirección del Ministerio del Interior, cuyo historial en materia de fraudes electorales es incontestable.

La mayor preocupación del Estado marroquí, su gran desafío, es salvar la cara asegurándose un mínimo de participación. Para ello ha movilizado todos los medios humanos y logísticos y el dinero público. Además, ha presionado a los obreros y al conjunto de las masas populares para que fueran a votar, so pena de privarlas de los derechos y servicios manejados por la administración (certificados de nacimiento, de residencia…); todo ello, sin permitir a las auténticas fuerzas de la oposición manifestar sus puntos de vista, debido al férreo control de los medios de comunicación.

Pese a la difamación, las detenciones e interrogatorios, orquestados por el régimen y sus múltiples apéndices y los partidos pro-Estado contra las fuerzas que boicoteaban las legislativas, la oposición ha sabido cumplir plenamente.

Vía Democrática (V.D.) ha llevado a cabo una muy activa campaña por el boicot, tanto como organización política, a través de sus militantes y activistas en el seno del «Movimiento 20 de Febrero», como en el marco de la colaboración con los camaradas del PADS y PSU. Por todo ello, Vía Democrática ha sido objeto de gran represión:

Miles de octavillas enviadas por el CTM fueron requisadas por los servicios secretos; los locales de V.D. en Temara y Jemiset fueron asaltados; más de treinta militantes fueron detenidos; muchos otros fueron citados e interrogados por la policía, que redactó sus informes con la acusación central de violación de los artículos 2 de la Prensa y 51 del Código Electoral.

Además, a las secciones nacionales de V.D. se les impidió obtener plazas y salas públicas para organizar mítines de explicación a los ciudadanos de las razones por las que V.D. llamaba al boicot.

Aunque la participación del 45% anunciada por el Ministerio del Interior sea pequeña, pues eso significa que oficialmente hay un 55% de marroquíes que han boicoteado las elecciones, es un porcentaje exageradamente manipulado, pues los datos recogidos sobre el terreno desmienten esas cifras, y demuestran que la participación en las elecciones que acaban de terminar ha sido menor que la precedente. A esto añadamos la gran movilización de las fuerzas que llamaban al boicot, y particularmente las grandes marchas del «Movimiento 20 de Febrero», muy bien acogidas por las masas populares que rechazan las instituciones oficiales y los partidos pro- Majzén (la camarilla real).

Nadie ha podido ver cámaras filmando largas filas de votantes, ni colas ante los colegios electorales. Nadie, salvo el Ministerio del Interior, sabe el verdadero porcentaje de participación. Es fácil comprender que la participación se sitúe sobre un 25%, si nos atenemos a las cifras oficiales, sabiendo que 7,5 millones de electores no estaban inscritos en las listas, y sin tener en cuenta el número de votos nulos.

Con esos porcentajes, el Estado quiere mostrar que ha habido un ligero progreso en materia de participación. Empero, ¿cómo explicar la siguiente paradoja? Los inscritos en 2007 eran 15 millones sobre 20 millones de electores, y los inscritos en las listas de 2011 son 13,5 sobre 21 millones. Esto quiere decir, sin computar los votos anulados, que la participación permanece estacionaria, es decir, alrededor del 29%.

Dado lo que antecede, el Secretariado Nacional de V.D.:

1. Saluda a todas las fuerzas democráticas que han boicoteado esta mascarada electoral, y particularmente a. «Movimiento 20 de Febrero», así como a los militantes y simpatizantes que han demostrado gran combatividad en el terreno de la lucha, pese a la campaña de represión. Manifiesta su apoyo a todas las víctimas y exige que cese la persecución contra ellas.

2. Se felicita por el trabajo de colaboración entre las fuerzas de izquierda, y llama a profundizar esta colaboración en el camino de la lucha por la democracia y contra el liberalismo salvaje. Este frente está abierto a las fuerzas democráticas políticas, sindicales y asociativas.

3. Consideramos que el Majzén ha perdido otra vez la partida de la participación y que el abultamiento de las cifras es para minimizar, vanamente, la fuerza y la influencia del «Movimiento 20 de Febrero» y demás fuerzas del boicot.

4. Considera que las instituciones surgidas de estas elecciones no tienen legitimidad alguna y en nada representan la voluntad popular; llama a unificar las luchas para lograr la destitución del Parlamento y del Gobierno, así como la anulación de la actual constitución, y a elaborar una constitución democrática por una asamblea constituyente. Dicha constitución pondrá fin a la hegemonía del Majzén.

5. Condena la posición de las fuerzas imperialistas, concretamente estadounidenses y francesas, así como los regímenes y monarquías reaccionarias del Golfo Pérsico, que han manifestado su satisfacción por el resultado de esta mascarada electoral que ha tenido lugar en nuestro país; es una posición de apoyo a un régimen despótico que continúa manipulando las elecciones.

Vía Democrática llama a coordinar las luchas por la democracia y contra la intervención imperialista en nuestro país.

Casablanca, 26 de noviembre de 2011

El Secretariado Nacional

martes, 29 de noviembre de 2011

Dick Emanuelsson: Colombia, guerrilleros y militares oficiales son combatientes (*)


MARTES 29 DE NOVIEMBRE DE 2011

Colombia: 
Muertos cuatro oficiales prisioneros de guerra y Santos & Cia. pide condena internacional


Dick Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

El Padrino y el Fundador de los “Falsos Positivos”, Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, ahora pide a la comunidad internacional que ésta tiene que condenar a la guerrilla de las FARC por haber fusilado a cuatro oficiales de las Fuerzas Militares colombianas cuando el ejército entró en combate con la guerrilla en el departamento de Caquetá.

Basarse en información de un actor de guerra, como el ejército, es sumamente peligroso. Lo hacen las grandes corporaciones o el Terrorismo Mediático con un tinte político.

¿Podemos decir que la muerte de los cuatro oficiales, militares profesionales, que fueron capturados en algunos casos en 1997 y hasta ahora han sido tratados como prisioneros de guerra, según los convenios internacionales, su suerte ha sido “cruel e injusta”?

Vivía y trabajaba desde Bogota cuando la guerrilla de las FARC atacaba a la cárcel La Picota y liberó a 100 presos políticos, entre ellos muchos guerrilleros. ¿Será que los guardianes de la cárcel dispararon balas de goma? ¿Dispararon a la espalda o pidieron primero que se voltearan los prisioneros de guerra para después darle el “tiro de gracia”?

Guerrilleros y militares oficiales son combatientes y a veces son capturados en el campo de batalla como prisioneros de guerra. Uno de los oficiales muertos fue el sargento José Libio Martínez, que llevaba más de 13 años, capturado en la base militar de Patascoy, en una altura de 4.200 metros en los Andes colombianos. Fue un combate entre dos ejércitos, un regular y el otro irregular. Pero fue un combate militar. Ahora está muerto, por el ataque del ejército a la guerrilla y es una gran tristeza. Pero así es la guerra no declarada que la oligarquía lleva a cabo contra su propio pueblo desde más de un siglo y la solución de esa guerra no es la capitulación como intentaron todos los presidentes colombianos desde 1964 hasta ahora, pasando por Uribe y Santos.

Entrevisté a uno de los guerrilleros que dirigió la toma de la base militar del cerro Patascoy solo tres semanas después la batalla; un guerrillero que fue dado de baja por el ejército unos años después. Pero a nadie se le ocurrió decir que fue “asesinado por el ejército” porque el guerrillero sabe lo que significa incorporarse a la guerrilla y luchar por una Nueva Colombia. Claro, sus familiares lloraron con toda seguridad. Pero eso no se reflejaba en los titulares de la gran prensa. Allá solo se ven los partes de guerra de triunfalistas, inyectando ese falso optimismo militarista que ha dicho durante medio siglo que “mañana triunfaremos contra los bandoleros”. Y todo sigue igual, pese a que la misma prensa ha dado de baja a Manuel Marulanda, el fundador de la guerrilla, “por lo menos 1.200 veces”, relató 1988 en Casa Verde durante el “Cese de Fuego” (sic). Ese cese del fuego y todos los procesos de paz han sido torpeados y saboteados y hasta eliminados por el Poder Fáctico en Colombia.

El Tiempo dice en sus textos, hoy, que los militares del estado terrorista son “secuestrados”, mientras los guerrilleros, prisioneros en las cárceles estatales, son terroristas y merecen pudrirse allá.

¿Quien se preocupa en El Tiempo por lo que piensan o sufren los familiares de los 7.500 presos políticos que se pudren en las cárceles colombianas?

¿Cuándo los lectores de El Tiempo han leído una sola línea que ponga en su contexto el drama que viven estos presos y sus familiares y parientes?

El Tiempo no tiene descaro en poner en primera fila la foto de un Alfonso Cano muerto, con los ojos abiertos, igual que el Che. Sin miedo por la muerte, igual que el Che.

La guerra no solamente es con fusiles y bombas de 500 libras, sino también con la política y la ideológica.

La oligarquía, el autor intelectual y el beneficiario de la guerra, siempre salen “ilesos” cuando mueren los combatientes de ambos lados en la selva o en la montaña.

Y hay una cantidad de colegas que no distingue entre el efecto y la causa.
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(*) El título es nuestro

sábado, 8 de octubre de 2011

'Laguardia negra' no es un cuchillo

Blanco Chivite, Manuel
Laguardia negra /Manuel Blanco Chivite - D.L.: SE-4108-2011; 
El Garaje Ediciones, S.L., 2011
(Garaje negro)
ISBN: 978-84-938214-5-6
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Este verano leímos, entre otros libros que a nadie importan, dos ambientados en el medio rural; a saber: 'Los lagartos de la quebrada' de Antonio Tejedor y este de 'Laguardia negra' de Manuel Blanco Chivite. El primero narra desde dentro, el segundo desde fuera. A ambos autores conocemos y los hemos tratado. Sin querer hacer, con este emparejamiento, un paralelismo literario entre ellos; Antonio Tejedor, es un escritor que inició hace poco su andadura como tal; el otro, Manuel Blanco Chivite, es un periodista avezado en múltiples  acontecimientos... Hasta ha jugado en cercanías con la muerte y otras vicisitudes políticamente extremas... 


(El que te oiga pensará que es un nuevo cid campeador galopando por la estepa castellana... Pero haz una parada. Y descansa un poco de tu sembrada frase 'vicisitudes políticamente extremas')


Antonio tiene dos novelas y algunos cuentos -por cierto, uno muy incisivo que termina con aquello de 'la pela es la pela'-; Manuel lleva ya en su haber obras de todo tipo: relatos, novelas negras, de entrevistas, de viajes, de tema sexual... hasta libro de vinos. Ello puede dar una idea del experimentado oficio de uno (la veteranía es un grado) y no tanto la del recluta; al que, no obstante, auguramos un porvenir nada desdeñable por la fuerza con que ha empezado... si la vida, los dioses y el tiempo se lo permiten.

Y siendo esto así, de nuestro trato con ellos, nos resulta difícil apartar lo personal de lo literario, de lo estrictamente literario. Pues una crítica... -¿esto es una crítica?, ¿seguro?, ¿de verdad?-... Una crítica debe transitar siempre por criterios literarios porque... Porque de otro modo se falsea subjetivamente el valor intrínseco de la obra, llevando al lector por derroteros de confusión... 


(¿quién te ha contado ese cuento de los criterios literaios?... ¡qué paridas continuadas!, ¡qué retórica mas gilipollas!; vamos a ver, ¿no te acuerdas de lo que te sucedió en Euskadi para reunir aquella antología poética?, ¿no recuerdas que cada grupo, panda, capilla o capillita de poetas se consideraban, con 'criterios literarios' los mejores y que los de otro grupo, gabilla, hato, capilla o capillita era, con 'criterios estrictamente literarios' una mierda?; ¿de qué 'criterios literarios' hablaban?)... 


Si, por derroteros de confusión al posible público lector y eso no es moralmente aceptable. Nos resulta difícil deslindar, decimos, ese trato con los autores, esa simpatía o antipatía, del corpus de la reseña que, a ser posible, debe ser aséptico, frío, despersonalizado... es decir: el abc, a la hora de escribir, por ejemplo, sobre una novela; o sobre un ensayo o sobre un manual del cultivo de patatas o de la poda de las vides... 


(¡Oye!, yo flipo en estrellitas, también se te ha olvidado lo de aquella crítica fría, aséptica, despersonalizada, pero elogiosa, del órgano de MUFACE -Mutualidad de Funcionarios Civiles del Estado-, hacia la labor traductora del amigo Ramón Sánchez Lizarralde -que en paz descanse- y que él propio Ramón te dijo: -'No creas todo lo que lees. Es un comentario de un amigo. Nos vemos los fines de semana en el pub'.-¿No te acuerdas? Pues ahí tienes los 'criterios literarios')... 


Esa directiva, esa linea recta, es garantía de un proceder honesto, de firmeza de valores que no se doblegan ni ante presiones de poderosos, ni amistades, ni favores... Y por eso, tales críticos o reseñadores, se ganan el aplauso a diestra y 'ezquerra'... 


(Así, así, tu sigue con los oídos taponados)

'Laguardia negra', que tenemos ante nosotros, novela de la colección 'Garaje Negro'; es decir: con ingredientes de novela negra, o sea, crímenes, policía, suspense... como no podía ser de otro modo. Si bien, en este caso, es ciertamente original. Tanto que se desvía, en varias partes, del campo de esta literatura; con reflexiones sobre las técnicas literarias: uso de los verbos, utilización de tiempos verbales, de si convienen el pasado, presente, futuro... o la inclusión en el relato de la recogida de materiales para elaborar el escrito, su ordenación y engarce en el lugar apropiado del texto.  La novelita de Blanco Chivite (decimos 'novelita' no de una forma despectiva o peyorativa sino por su corta extensión) está escrita con el estilo conciso, economía de palabras, lenguaje directo, limpio, fluido, buen ritmo... 


(Mira, aquí te ha quedado muy aparente tu pobre crítica y tu escaso vocabulario: has conseguido un juicio aséptico, imparcial, frío, al tiempo que alabancioso; no podrá quejarse el Manolo de tus palabras; aunque tu y yo sabemos que, a él, le importa una mierda jincada en un palo lo que tu puedas decirle de su novelita)... 


Y lo que está ciertamente muy logrado -aparte de colocar los materiales recogidos bien dosificados en el lugar justo-... 


(Otro acierto de tu reseña crítica -si es que esto tuyo es una reseña y es crítica- es valorar, en su punto, esta parte de la obrita, pues tu y yo conocemos que hay autores que escriben cuatro cosas suyas, propias, y la mayor parte pegan lo investigado, y que otros han hecho; así vemos a Reverte, con sus viajes a Africa,  cuenta un poco de su viaje propio, luego continua un mucho diciendo por ejemplo: por aquí vivió Stanley (o Burton), e hizo esto y lo otro y lo de más allá, se paró por aquí, viviendo y comiendo acullá durante... Y nos endiña páginas y páginas que las podemos leer en cualquier biografía de los exploradores;  parecido hizo el flamante Nobel Vargas Llosa, con mas oficio es cierto, en su 'El Sueño del celta' indagando sobre el nacionalista irlandés; ¿cuanto es de ellos, de su imaginación, de su creación?: Poco)... 


Un logro de 'Laguardia negra' es haber metido en pocas páginas una apretada acumulación de emociones, sentimientos e ideas impulsando al lector a seguir y seguir leyendo, hasta ver en qué desemboca o desembocan los personajes; de modo que dicha acción, esa poquísima acción que hay, parece multiplicada por cien o por mil. Y por fin, y ya terminamos, otro logro bueno, notable o sobresaliente -no somos expertos para dar nota exacta- es la idea de transmitirnos una población pequeña, Laguardia lo es, como aislada del mundo, sin conflictos, sin quiebras, un edén; eso si, envuelto en niebla, frío y lluvia... 


(Jajaja, ya te veo, tu esperabas -no lo niegues porque ese era tu deseo- un relato como un cuchillo; un cuchillo que rebanara a la sociedad por la yugular; o un arma de destrucción masiva de esta puta monarquía, jajaja. Tu esperabas un cuchillo-novela que actuara como pensaba Julio Fausto Aguilera que podría actuar un verso: 'Un verso / bien nacido y vigoroso, / y otro más encendido, / y otro más desvelo, / y otro verso más fuerte y más veraz, / le dan vida / a un sueño que recogieron / tierno, / y ese sueño de muchos, ya nutrido, / se vuelve una conciencia, / y esa conciencia, una pasión, un ansia... /Hasta que un día, / todo / -sueño,  conciencia, anhelo-, / compacto se organiza... / y entonces / viene el grito, / y el puño, / y la conquista...'


Y dentro de la subjetividad del reseñador... puesta por delante... para precisar la objetividad del comentador... debemos afirmar, y lo hacemos, que es cierto que esperábamos otro tipo de escrito, viniendo de quien viene. Una novela ácida, crítica, demoledora con el sistema, un puño,  un grito, una... y nos hubiera llenado mas. Objetividad aparte. Pero, hablando de 'criterios literarios', como lo hemos hecho, no podemos ponerle reparos: demasiado bien resuelve su narración en pocas páginas con tan denso contenido en ideas, sentimientos, reflexiones, de modo que resulte además entretenido; toca en su librito, como el de Antonio Tejedor, el poder y la represión del poder; distintos padres, distintas violencias o represiones, distintos poderes; unos brutales y otros refinados; tal que uno podría representar a una dictadura fascista en la persona del padre brutal y católico que apalea al hijo, echando por tierra esa Laguardia idílica y el otro padre, refinado, culto, al poder de  la monarquía  parlamentaria...


Eso, alguien, podría decir que es rizar el rizo... ¿Por qué? Pues porque no sabes de dónde sale, a qué viene ahora esta novela, qué impulso la origina... En una palabra te jode darte cuenta de que a pesar de haberlo tratado -al Manolo claro- adviertes, sorprendido, que no lo conoces apenas. La novelita, que es entretenida, no la sitúas en ninguna continuación de nada. Es como una rayo en cielo sereno. Repito, te preguntas: ¿por qué ahora?... ¿qué preocupación le anima?... ¿qué pensamiento la motiva?... 


-Una recomendación: mira, no te metas en mas berenjenales, copia los tres párrafos de la contraportada y da por buena la reseña o crítica; si es que esto es una reseña crítica de 'Laguardia negra' con 'criterios literarios'. Que lo dudo

-Vale. Lo copiaré. Accedo. Dice así: 

1º párrafo
"Laguardia, una hermosa villa de la Rioja Alavesa, es sin duda uno de los lugares más tranquilos donde pasar unos días de vacaciones disfrutando de sus paisajes, de su urbanismo medieval, sus murallas, sus iglesias y, desde luego, sus magníficas bodegas, sus excelentes vinos y su no menos excepcional gastronomía.

2º párrafo
"En tan pacífico lugar vienen a encontrarse dos hombres obsesionados, buscando cada uno su propia venganza. Uno actúa, el otro pretende ser el cronista de los hechos en los que él mismo se involucra. Pero las cosas se perfilarán muy pronto como mucho mas complicadas y retorcidas de lo que cabría esperar.

3º párrafo
"Laguardia se convierte así, bajo la fría lluvia y la niebla de un mes de enero de 1995, en un pueblo de sorprendentes tintes siniestros: Laguardia negra."