viernes 6 de noviembre de 2009

Marjiatta Gottopo en Caminar Conociendo

Tomado de:

http://elarlequindehielo.obolog.com/textos-talleres-literarios-seleccion-marjiatta-gottopo-131414


Marjiatta Gottopo Osorio

http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/18/0171806B.jpg

Preguntarme qué pienso de la poesía es preguntarme dónde y cuándo un poema me salvó y de qué.
Eso ya ilustra que asumo la poesía como un acto desesperado; pienso que sin desconcierto, sin pasión, sin cierta dosis de rabia, sin cierto afán de venganza no existe el poema

Escritora, dibujante, pintora, fotógrafa, esta polifacética mujer nace en Caracas, en 1972. Publica sus primeras caricaturas en la revista de la Fundación Savoy en Caracas, a los diez años. Desde 1991 a 1995 trabaja como guía de museo y coordinadora de eventos en la Fundación Museo Arturo Michelena de Caracas. Entre 1992 y 1995 realiza los estudios de Letras en la Universidad Central de Venezuela y de 2001 a 2003, los de Filosofía en La Laguna.

Ha participado en encuentros poéticos colectivos en prestigiosos centros de arte y cultura de Caracas. Sus poemas han sido editados en numerosas publicaciones: Mujeres de Carne y Verso; Caminar conociendo, en (Las Navas del Marqués) Ávila; Vinalia trippers (en León); Lunula (En Gijón)... Recientemente ha sido invitada a participar en el Encuentro Voces de Extremo, que celebra en Moguer la Fundación Juan Ramón Jiménez. Acaba de concluir su novela Cada minuciosa noche de insomnio.

Esta autora venezolana emigró de Caracas a España en 1993. Su poesía ha sido un sondeo por los problemas sociales que denuncia a corazón abierto, de ahí que se haya comprometido con diversos colectivos como Víctimas del terrorismo o el Pueblo Shajarahui. Su obra denuncia todas aquellas situaciones colectivas o individuales, tanto políticas como sociales, que atentan contra los derechos constitutivos del ser humano. Se trata de una poética que estalla; teas incandescentes, lanzadas para encender la fría sensibilidad del ser humano.

Para ella la poesía es una forma de "devolverle al lenguaje su capacidad de nombrar, seducir o incluso aterrizar". La autora hace hincapié en cómo la sociedad manipula al ser humano. Es consciente de la fuerza que detentan hoy en día los Mas Media ( la televisión, internet ) son armas poderosas que alienan al individuo. Por eso la poesía no debe obviar el compromiso ni hacer oídos sordos cuando el mundo camina a la deriva, no debe ser un discurso esnobista, ajeno a la realidad contemporánea. La poesía debe desempolvar el lenguaje violento, agresivo, para desenmascarar las lacras sociales. Ahora lo que importa, lo que debemos poner en juego en el tablero lingüístico son las imágenes que nos impulsan a luchar contrarreloj por la supervivencia. La poesía -según ella- no es un oficio ni una profesión, es una forma de alzar el vuelo, después de incendiar todo lo que nos corrompe o nos vuelve inhumanos. La autora ha participado en diversas acciones a favor de los colectivos más endebles.

lunes 2 de noviembre de 2009

Goethe: El Espíritu de los Tiempos (*)

Fausto:

...lo que llamáis espíritu de los tiempos es en el fondo el propio espíritu de los grandes hombres, en que se reflejan...

/////

Goethe, en 'Fausto' (Acto Único, Escena Primera, Primera Parte)

viernes 30 de octubre de 2009

Raúl Gavarrete: Sin título

Raúl Gavarrete: Sin título

Triste está la iglesia
a media nache
con sus cirios ardiendo.
El templo guarda
----------------- vacío y silencioso -
sus imágenes
------------- y su extraño frío.

Taller de Poesía de Colonia 14 de septiembre


*

Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Años IV. Número 10, enero de 1984.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:

Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

jueves 29 de octubre de 2009

Celso Emilio Ferreiro: Escrito en el muro de un cementerio pompeyano

Celso Emilio Ferreiro: Escrito en el muro de un cementerio popeyano

+

Si los que yacen dentro no pueden salir
y los que están afuera no quieren entrar,
estos muros que cercan la necrópolis
son un monumento a la imbecilidad.


*


Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Años IV. Número 10, enero de 1984.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:

Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

miércoles 28 de octubre de 2009

Roque Dalton: Sobre el negocio bíblico

Roque Dalton: Sobre el negocio bíblico
 
Dice la Biblia
que Cristo multiplicó para el pueblo
el pan y los peces.
*
Si lo hizo, hizo bien,
y eso lo hace más grande que un gran general
que ganara mil batallas donde murieron millones de pobres.
*
Pero en la actualidad los norteamericanos
para evitar que el pan y los peces se multipliquen
y todo el mundo soporte con resignación
el hambre multiplicada que es parte del gran negocio,
multiplican la producción de Biblias
en todos los idiomas que hablamos los pobres
y nos las envían en manos de jóvenes rubios
que han sido minuciosamente adiestrados por sus Generales.

-

(De 'Poesía Libre. Año V, nº 14, marzo de 1985. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua)
-
Responsable: Julio Valle-Castillo
.
Consejo Editorial:
Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

miércoles 21 de octubre de 2009

Relectura de 'El Cura' y 'Todo se derrumba'.

Vamos a comenzar a releer dos novelas: 'El Cura' de Eduardo López Bago y 'Todo se derrumba' de Chinua Achebe.
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'El Cura' de Eduardo López Bago comienza así: "Tenía veintidos años. Acababa de cumplirlos el domingo XI de Pentecontés, día que también era de su santo, San Román, soldado y mártir, cuya conmemoración cae en el 9 de agosto, aniversario de la muerte del arzobispo D. Rodrigo, memorable ccoronista de la batalla de las Navas."
Y termina con las siguientes palabras: "De un solo salta cayó sobre ella. Gracia despertó en brazos de su hermano. No hubo resistencia ni susto.
-¿Eres tú, Román?
-Yo soy.
Entonces en la oscuridad sonrió. Devolvió las caricias. ¿Por qué ni para qué había de extrañar aquello?
Lo esperaba."
----------
En cuanto a 'Todo se derrumba' de Chinua Achebe, el primer párrafo dice así: "Okonkwo era muy conocido en las nueve aldeas e incluso más allá. Su fama se basaba en unos éxitos personales considerables. Cuando era muchacho de dieciocho años había dado honra a su pueblo al vencer a Amalice El Gato. Amalice era el gran luchador invicto desde hacía siete años, desde Unuofia hasta Mbaino. Lo llamaban El Gato porque nunca daba con las espaldas en tierra. Ese era el hombre al que derribó Okonkwo en una pelea que los ancianos convenían había sido la más dura desde que el fundador de su pueblo combatió siete días y siete noches con un genio de la espesura."
-
Y acaba de este modo: "El Comisario se marchó y se llevó con él a tres o cuatro soldados. En tantos años que llevaba trabajando para llevar la civilización a diversas partes de África, había aprendido varias cosas. Una de ellas era que un Comisario de Distrito no debía asistir nunca a tareas tan poco edificantes como la de bajar a un ahorcado del árbol del que colgaba. Tal atención haría que los indígenes le tuvieran poco respeto. En el libro que estaba pensando escribir iba a insistir en este aspecto. Al volver al tribunal iba pensando en aquel libro. Cada día recogía más material. La historia de este hombre que había matado a un ujier y se había ahorcado resultaría interesante de leer. Casi se podría escribir todo un capítulo a su respecto. Bueno, quizá no todo un capítulo, pero en todo caso un párrafo bastante largo. Había muchas más cosas que incluir, y había que ser firme en cuanto a enredarse en detalles. Ya había escogido el título del libro, después de mucho pensárselo: 'La Pacificación de las Tribus del Bajo Niger'.

miércoles 14 de octubre de 2009

Giosué Carducci: A la Aurora

Surges, ¡oh diosa!, y besas con tu aliento rosado las nubes;
besas las foscas cimas de los templos de mármol.

Yérguese a tu contacto con un escalofrío el boscaje;
todo el halcón los aires con rapaz alegría;

gárrulos chacharean en las humedas frondas los nidos;
graznan grises gaviotas por sobre el mar violáceo.

En el llano cansino te alegran de verte los ríos
y espejean en medio de un susurro de chopos.

Corre el potrillo bravo, muy alto la testa crinada,
hacia las aguas vivas, relinchando a los vientos;

en sus chozas, alerta, le responde la tropa de perros
y todo el valle vibra de sonoros mugidos.

El hombre, al que tú llamas a la acción, que es llamarlo a que viva,
aún te sigue admirando, moza antigua y perenne,


tal como te adoran tus patriarcas arios, erguidos
en la cima del monte y entre blancos rebaños.

Lleva aun hoy en sus alas aquel himno la fresca mañana
que, apoyadas en báculos, nuestros padres cantaban:

-Pastorcilla del cielo, de tu hermana celosa al establo
abres tú y por el cielo llevas las rojas vacas.

Guía las rojas vacas; guía tú los rebaños de nieve
y las potrillas bayas, gratas a ambos Gemelos.

Como joven esposa que va desde el baño al encuentro
del esposo y sus ansias en los ojos refleja,

tú, con dulce sonrisa, te desprendes de velos airosos
y tus formas de virgen muestras serena al cielo.

Las mejillas en llama, con el cándido pecho anhelante,
al encuentro tú corres del señor de los mundos,

de Suria esplendente; dasle alcance, le tiendes tus brazos
hasta el cuello y escapas, trémula y sonrosada;

los Gémelos, entonces, caballeros del cielo, te acogen
en su dorado carro, trémula y sonrosada;

tornas luego hacia donde, ya frenado el empuje glorioso,
vaya el dios fatigado a buscarte en la noche.

Por sobre nuestras casas -así te invocan los padres-
vuela propicia, ¡oh diosa!, con tu coche rosado.

Tráenos, cuando llegas del Oriente lejano, venturas,
con los trigos ubérrimos y la noche espumosa,

y que, entre becerros, larga prole te adore danzando
coronada de flores, pastorcilla del cielo-.

Tal los arios cantaban. A ti más el Imeto te plugo
con sus brisas, sus fuentes y oloroso tomillo.

Plácente en el Imeto ágiles cazadores humanos
que pisan el rocío con sus gruesos coturnos.

Se inclinaron los cielos cuando tú descendías, ¡oh diosa!;
se embozaron los montes en carmín luminoso.

No bajaste tú diosa, porque a Céfalo atrajo tu beso
y surgió, dios esbelto, sobre el aura ligera.

Sobre el aura amorosa surgió, de perfumes henchido,
entre nupcias de flores e himeneos de arroyos.

Cáenle sobre el cuello los cabellos dorados; del hombro
cuelga con la roja cinta la riquísima aljaba.

Cae al cesped el arco; Lépalo, inmóvil, enhiesto el hocico
leal y buido, ve avanzar a su dueño.

¡Oh los besos fragantes, de diosa, entre el fresco rocío!
¡Oh, en aquel mundo joven, del amor la ambrosía!

¿Amas aun tú, diosa? Nuestra raza ha quedado ya exhausta;
por sobre las ciudades tu faz parece triste.

Languidecen ya turbios los faroles; a casa retornan,
sin mirarte, unas gentes que creyéronse alegres.

El obrero, irritado, cierra de golpe la puerta chirriante,
el día maldiciendo que otra vez lo hace esclavo.

Sólo, quizás, el amante que entregada a su plácido sueño
deja a su esposa, y lleva la sangre hirviendo en besos,

presto y gozoso afronta tu faz y tus gélidas auras
diciendo: -Aurora, llévame en tu corcel de fuego.

¡A los campos de estrellas llévame! Ver yo quiero a la tierra
renaciendo en sonrisas entre tu luz rosada.

A mi esposa ver quiero bajo el sol matutino, esparcidas
las trenzas de azabache por su escarchado seno.

Enero de 1876 (1880)